En el municipio de Apía, Risaralda, dos toros irrumpieron a toda velocidad en una peluquería local, causando destrozos significativos en el establecimiento.
El incidente ocurrió cuando el propietario de los animales intentaba trasladarlos a un potrero, pero un susto inesperado provocó su fuga.
Según testigos, los toros se asustaron al ser asustados por una persona que se acercó repentinamente durante el proceso de carga. Los animales, aterrorizados, se lanzaron hacia el salón de belleza, destrozando espejos, sillas y equipos, y dejando un rastro de caos.
“El dueño intentaba transportarlos a la plaza de ferias para poder embarcarlos, pero uno de los toros se escondió detrás de una camioneta y, al ser asustado, corrió hacia el salón”, relató un testigo que prefirió mantenerse en el anonimato.
Para solucionar el problema, el propietario de los toros tuvo que recurrir a una solución peculiar: trajo una vaca para atraer a los animales y calmarlos. “La empleada del lugar pudo salir antes de que los toros ingresaran, y finalmente lograron sacarlos con la vaca”, explicó el testigo, quien calificó el hecho como algo completamente inusual en la zona.
Los vecinos, que grabaron el curioso incidente, no pudieron evitar reír ante la situación. Algunos comentarios en redes sociales se hicieron virales, destacando lo absurdo del momento: “Ellos también tienen derecho a verse bonitos”, bromeaban, mientras otros se preguntaban por qué no fueron atendidos en el salón.
Afortunadamente, no fue necesaria la intervención de las autoridades, ya que el propietario del salón y el dueño de los toros llegaron a un acuerdo respecto a los daños causados. El negocio, sin embargo, ha permanecido cerrado para llevar a cabo labores de limpieza y reparación, lo que ha generado un debate entre los habitantes sobre la necesidad de un mayor control sobre la movilización de ganado en áreas urbanas para prevenir futuros incidentes.



