En un acto de mea culpa que ha captado la atención de toda la nación, el presidente Gustavo Petro se disculpó públicamente por el reciente escándalo de corrupción que ha sacudido a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastre (UNGRD).
Durante su discurso en la instalación de la tercera legislatura, Petro no escatimó en palabras para expresar su arrepentimiento y asumir responsabilidad por los hechos que aún están siendo investigados.
“Quiero pedirles perdón por lo sucedido en la UNGRD. Son lecciones que debemos aprender de estos hechos que aún están en proceso de investigación,” afirmó Petro ante una audiencia compuesta por legisladores y miembros de la sociedad civil.
El presidente no dudó en señalar que el caso del funcionario Olmedo, involucrado en el escándalo, no debía considerarse una mera cuota política, subrayando que Olmedo ha estado vinculado con la izquierda durante décadas. Petro también hizo hincapié en que la corrupción en Colombia trasciende ideologías y afecta a todos los niveles de la sociedad: “La corrupción en Colombia es una cultura, atraviesa a todo, a los más ricos y a los más pobres, está entre los que tienen responsabilidades y los que no las tienen,” destacó.
El mandatario colombiano utilizó esta ocasión para hacer un llamado a la reflexión sobre la magnitud del problema de la corrupción en el país. Insistió en que es imperativo abordar este desafío de manera integral y decisiva para restaurar la confianza pública y fortalecer las instituciones.
En medio de este discurso, también surgieron otros temas de interés. El tradicional desfile del 20 de julio, que celebra la independencia de Colombia, se vio retrasado, lo que generó especulaciones sobre la influencia del presidente en el evento. Además, Petro lanzó una advertencia a sus ministros, sugiriendo que aquellos que no puedan cumplir con sus responsabilidades deberían considerar dar un paso al costado.



