Un hecho sin precedentes se registró en Risaralda: la comunidad del Resguardo Unificado Emberá Chamí del río San Juan, ubicada en la vereda Jeguadas de Mistrató, acordó permitir la presencia coordinada de la Policía Nacional y el Ejército Nacional en su territorio, bajo el liderazgo y supervisión de su propia guardia indígena.
La decisión, propiciada por una visita interinstitucional liderada por el Ejercito Nacional, por orden del Ministro de Defensa, representa el acercamiento más importante de esta comunidad indígena con las autoridades del Estado en más de 20 años, luego de haber restringido históricamente el ingreso de la fuerza pública a su resguardo.
El objetivo del acuerdo es generar estrategias conjuntas para enfrentar la minería ilegal y los grupos armados ilegales que afectan la región, fortaleciendo al mismo tiempo el respeto por la autonomía indígena.
En el encuentro participaron delegados de la Gobernación de Risaralda, la Procuraduría General de la Nación, la Unidad Nacional de Protección, la Fiscalía General de la Nación, la Unidad para las Víctimas, así como las alcaldías de Mistrató y Pueblo Rico, además del Ejército y la Policía.
Durante la jornada se definieron protocolos claros para la presencia de la fuerza pública, estableciendo que la seguridad en el territorio debe concebirse como un acompañamiento y no como una imposición, garantizando el respeto al gobierno propio, la jurisdicción especial indígena y su cosmovisión.
La Defensoría del Pueblo Regional Risaralda destacó que este acercamiento se convierte en un ejemplo de diálogo intercultural, basado en el respeto y la colaboración, que busca abrir un camino hacia la convivencia pacífica, la protección del territorio y la defensa de los derechos colectivos de las comunidades indígenas.



