n Ángel Gómez Giraldo
El día 8 de junio del año 206 fue para la radióloga Luz Enith Hortúa y el médico Jorge Eduardo Giraldo Salazar, una fecha inolvidable. El amor de los esposos se manifestó con lo que esperaban: una hija. “Nos vino Sofía Catalina después de la alegría que le había producido al país, un año antes, el triunfo de Shakira al ganar el premio MTV Europeo a la mejor cantante femenina en Lisboa”, comenta ahora con entusiasmo la mamá. Y la niña tuvo más sonrisas que llantina y en vez de juguetes libros de medicina de la biblioteca del hogar con padres profesionales de la salud.
Luz Enith y Jorge Eduardo se conocieron ejerciendo la medicina en el Hospital Universitario San Jorge de Pereira donde pudieron construir un amor de enamorados sanos. Tanto fue así que este amor los llevó rápido al altar pues se habían comprometido a volver eterno este bello sentimiento.
La estudiante
Sofía llegó al colegio Cooperativo donde actualmente cursa el 9º. grado con un cuaderno “relleno” de poemas suyos para enseñarlos a sus compañeros de clase y también leerlos porque tiene voz de recitadora. “Fue que Sofía nació para la literatura y la poesía”, reconocen sus parientes más allegados y amigos.
El carácter de persona adulta que tiene lo formó en los primeros 9 años de vida. Quizás por esto afirma que la rumba, como diversión juvenil no la hace los fines de semana sino todos los días pero con los libros y en la casa.
Si señores, esta estudiante Del Cooperativo es una devoradora de libros. Cómo será que le tienen miedo y cuidan sus lomos y tapas ajustando sus cuerpos en los anaqueles de la biblioteca que hay en su hogar. Esto se sabe por boca de su papá Jorge Eduardo.

No es sino mirar el álbum de fotos suyas en el WhatsApp para admirar sus encantos de paloma blanca y su talento de muchacha inteligente que le da hasta para hacer cholado, postre helado, con receta de su señora madre que es oriunda del valle del Cauca donde se produce para todo Colombia.
Los “15”
El pasado martes 8 de junio Sofía Catalina cumplió y celebró en casa y en familia los 15 años. Y tuvo almuerzo de gallina sudada a lo valluno y postre de “cocadas”, también de esta misma región. Como ramo de cumpleaños tuvo los 30 poemas que se muestran inquietos por ser publicados en un folleto editorial que llevará por título, “El álbum del primer amor”.
-Su mejor poema- le pregunto.
-El primer beso- me responde por el móvil herramienta para la entrevista.
“Si, El primer beso que aún no ha dado”, aclara la madre.
Pero como no se inspira Sofía en el amor si lo tiene a montones en la casa como principal sentimiento de sus padres.
Siendo dos las hijas que tienen los esposos Giraldo Hortúa, Sofía tiene una hermana menor que ella. Y no se le queda atrás porque se siente atraída por el arte pictórico pues es una “tesa” para el retrato. Seguramente querrán saber su nombre. Se trata de Samanta que quiere decir, la que escucha. Como quién dice, Sofía Catalina lee y Samanta, la hermanita, la que escucha.

Sofía Catalina Giraldo Hortúa, está haciendo poesía desde los 7 años de edad.
Soñé, poema de Sofía Catalina
Soñé que era un ave
de suave volar,
mis plumas en el aire
y el sol en mi mirar.
Soñé que era un árbol de tronco fuerte,
que no se tuerce por más que llueva.
Soñé que era un vacío,
vacío de corazón.
Todo se llevaba a su interior.
Soñé que era el sol.
Quemaba mi interior
y en mis entrañas sentía el calor.
Soñé que era el viento, brisa primaveral.
Mecía las ramas
De aquel tronco en paz.
Soñé cientos de cosas
y múltiples galaxias.
Sensaciones nuevas experimentaba.
Soñé tantos universos
Y posibilidades
Que ya nada podía asombrarme.
Soñé tantas cosas.
Pero en realidad
en ningún universo
Me podías amar.



