Según los últimos datos del Dane, en nuestro país disminuyó el número de los llamados “ninis”, es decir los jóvenes menores de 28 años que no estudian ni trabajan. En el trimestre entre abril y junio del 2025, la cifra llegó a 2,49 millones.
Desde noviembre del año pasado, la cifra no caía del umbral de 2,5 millones.En el país hay 11,1 millones de jóvenes, de los cuales 2 de cada 10 son “ninis”, lo que representa un 22,4% del total. Los datos recientes muestran una reducción sostenida de cinco meses en el número de jóvenes en esta condición.
En febrero de este año, el dato se ubicó en 2,74 millones, por lo que en dicho lapso de tiempo se registró una disminución de 9%; en la comparación interanual la reducción es de 5%. Por sexo, las cifras muestran que hay 1,69 millones de mujeres “ninis”, mientras el número de hombres en esta situación es de 795.000. Además, un informe realizado por la Universidad del Rosario señala que es necesario distinguir entre los “ninis” desempleados, que activamente buscan trabajo sin éxito, y los “ninis” inactivos, aquellos que no buscan empleo ni tampoco participan en la educación.
El estudio también muestra que se presentó una caída en la tasa de desempleo de la población joven, al pasar de 17,7% a 15,3%, lo que representa una disminución de 2,4 puntos porcentuales frente al mismo periodo del año anterior.
El mayor número de ocupados jóvenes se encuentra en el sector del comercio y la reparación de vehículos, con 977.000 empleados. Le sigue la rama del agro, que reportó 732.000 puestos de trabajo; y la industria manufacturera, con 573.000. Al contrario, los sectores en los que menos trabajan los jóvenes son las actividades inmobiliarias, el suministro de electricidad, gas y agua, la explotación de minas y canteras y las actividades financieras y de seguros. En Colombia se han venido implementando varias estrategias para combatir el desempleo entre la población joven, como la Ley del primer empleo, la Ley pro joven, la Ley 2043 de 2020 reconoce las prácticas laborales como experiencia profesional en el sector público y privado, la Ley de emprendimiento juvenil, entre otras. El desempleo juvenil, problema estructural y global que se registra desde hace varias décadas, requiere el esfuerzo conjunto entre el sector público, privado, la academia y la sociedad en general.
Es necesario fortalecer las políticas públicas que fomenten la creación de empleo e implementar estrategias de formación y redistribución de oportunidades que rompan las dinámicas de desigualdad y exclusión.

