Un reciente estudio de la academia de tecnología Henry revela una preocupante realidad sobre la participación femenina en el ecosistema tecnológico en Pereira. Según los resultados, el 40 % de las mujeres encuestadas sienten miedo o inseguridad de estudiar tecnología, mientras que un 24 % cree que no tiene las capacidades necesarias para hacerlo.
Estos datos reflejan una brecha de género persistente en un sector que, según el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC), representa el 5,8 % del PIB nacional y genera más de 500.000 empleos directos cada año.
A pesar de los desafíos, el 35 % de las mujeres en Pereira ven en la industria tecnológica su futuro profesional. Sin embargo, el estudio también revela que el 26 % de ellas no cuentan con los recursos económicos ni el tiempo suficiente para estudiar esta carrera. Además, un 16 % desconfía de sus propias capacidades y un 13 % teme ser discriminada en un ámbito tradicionalmente dominado por hombres.
Según Luz Borchardt, cofundadora de Edtech Henry y autora del estudio, “es clave fomentar la confianza y el empoderamiento de las mujeres en tecnología desde edades tempranas. La educación y el acceso a oportunidades deben ser prioridad para cerrar esta brecha”.
Dentro del campo de la tecnología, las áreas que más atraen a las mujeres en Pereira son la ciencia de datos (40 %), el desarrollo web (28 %) y la inteligencia artificial (12 %). Además, buscan oportunidades que les permitan acceder a mejores salarios (21 %), trabajar de manera remota (42 %) y encontrar un mayor equilibrio entre su vida personal y profesional (15 %).
El estudio también consultó a las encuestadas sobre las herramientas que podrían contribuir a reducir la desigualdad de género en el sector tecnológico. El 45 % considera que la clave está en una mayor educación y formación, el 35 % en el acceso a becas y programas de mentoría, y el 20 % en la disponibilidad de información y recursos especializados.
“Es fundamental que las empresas y academias tecnológicas ofrezcan programas de inclusión, becas y formación especializada para mujeres”, enfatiza Borchardt. “Solo así podremos garantizar un futuro más equitativo y diverso en la industria tech”.
El reto es claro: es necesario derribar estereotipos, fomentar la participación femenina y garantizar que más mujeres tengan la confianza y las herramientas necesarias para desarrollarse en un sector que no solo es el presente, sino también el futuro de la economía y la innovación.



