LA DECADENCIA INSTITUCIONAL DE LA PATRIA

Tengo claro en mi memoria los consejos y relatos de mi inolvidable padre, Juan, un campesino honrado, trabajador e ilustrado autodidacta, líder comunal y cafetero, cuando nos hablaba de los “Padres de la Patria” para referirse a los legisladores que honraron la República por sus virtudes e inteligencia rutilante demostrada con su elocuencia increíble, juristas consagrados, de probidad acrisolada …y pensar lo que son hoy algunos de sus sucesores en el Capitolio Nacional, cargados de ambiciones y apetitos desmedidos cuya actitud desaforada por el poder los obnubila, abandonando la ética, los principios de sus partidos políticos para llegar, con mermelada oficial del régimen mesiánico que los atosiga, a cambiar sus votos en el congreso, eligiendo para nuestro caso a un último guardián de la Constitución para la Corte que se debe reintegrar por mandato legal.
Una Mujer brillante, estudiosa, con todos los méritos, la jurista Claudia Dangond Gibsone pierde 3 votos de la primera a la segunda elección que se debió repetir por el Senado de la República porque uno de sus integrantes contaminó con un voto de más la elección que obligaba a repetirla, para darle tiempo a los comilitones del gobierno maniobrar e intrigar con los politiqueros y gobernantes regionales las “movidas” y trapisondas correspondientes que permitieran elegir el candidato “bendecido” del señor Petro y lograr su propósito de controlar el alto Tribunal de la Justicia Colombiana, como en efecto sucedió.
Primera votacion empatada 50 – 50 y la segunda, al día siguiente, 57 – 47 después de lograrse el “cuadre de votos” buscado con senadores que estuvieron ausentes y desde el extranjero, como ocurrió con un exdignatario de la corporación legislativa, consolidando el furtivo asalto del organismo. Sólo en Dios podemos confiar en que el ungido con tan accidentado y espurio proceso eleccionario tome sus decisiones a conciencia cuando de salvar nuestra Democracia se trate, porque han intentado asaltarla sin vergüenza alguna.
Qué dolor saber que algunos integrantes de los viejos partidos históricos se voltearon perversamente para complacer las componendas oficiales, traicionando principios y lineamientos trazados por sus colectividades previamente. Al menos tengo el consuelo de saber que todos los miembros del Senado de nuestro nobilísimo partido Centro Democrático se mantuvieron absolutamente firmes y coherentes con toda su bancada de oposición total a este gobierno irresponsable y destructor de la nación, votando en línea las dos veces. Todo esto sucedió en medio de la tragedia oficial destructora de la salud, la educación, Ecopetrol, la seguridad nacional y otros frentes de estos fanáticos que nos desgobiernan. Qué decir de estos desvergonzados “ministricos” de la farándula Jaramillo, Rojas (el bloguero), Roa, Velásquez quienes lideran la carrera desbocada de la destrucción ordenada por el fanático mayor desde la Casa de Nariño a quien, supuestamente, le aburre vivir en ella. La campaña electoral que viene sólo la podemos salvar todos los colombianos que tenemos el deber de Patria de actuar con firmeza, convicciones y principios para retomar el camino de la responsabilidad y la sensatez en la correcta conducción de la nación afligida por estas barbaridades oficiales que estamos padeciendo. ¡Que Dios nos tenga de su mano providente a todos los colombianos!

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