n Juan Ortiz
Nos quieren muertos es una novela de no ficción escrita por el premiado autor español Javier Moro. La obra fue publicada en 2023 de la mano de la editorial Espasa.
Mucho antes de su lanzamiento oficial, el libro ya había atraído rumores, comentarios negativos, polémicas y ataques directos por parte de usuarios anónimos en redes sociales, quienes comenzaron a preguntarse si Nos quieren muertos era un encargo del protagonista de la historia.
Inmediatamente después del primer comunicado malicioso, el escritor abogó por su
novela. Declaró ante diferentes medios de comunicación que él pasó tres años escribiendo el libro, y realizando entrevistas a más de 500 personas, incluyendo a los personajes
principales. Por otro lado, Moro afirma que esperaba una reacción similar por parte de
detractores.
Desde sus inicios, Javier Moro se ha caracterizado por retratar las vidas de personajes
históricos que, de alguna forma, dejaron una huella en sus respectivos países o, incluso, en
el mundo. En el caso de su más reciente novela, el autor pinta un retrato bastante romántico sobre uno de los disidentes políticos más importantes que ha tenido Venezuela durante los últimos veinte años: Leopoldo López.
Nos quieren muertos es una epopeya moderna sobre la vida y obra de López y algunos de
sus aliados, como su esposa, Lilian Tintori. Asimismo, el libro subraya la intensa relación que existe entre el matrimonio, dejándolo como una unidad, un frente sólido que protege a sus hijos y que, además, posee la fuerte convicción de defender a su patria de los delitos contra los derechos humanos que se presentan gracias al gobierno socialista.
Origen de las protestas del 2014 Leopoldo López puso un poco nervioso al fallecido presidente Hugo Chávez en el 2000. Más
tarde, en 2002, el simpatizante opositor fue acusado de liderar las protestas que tení como objetivo dar un golpe de estado al comandante en curso. Posteriormente, en 2006, lideró a la oposición.
Este contexto previno a Chávez, quien, junto a su comitiva, diseñó varias estrategias para
impedir que López llegara alguna vez a la alcaldía de Caracas o cualquier cargo político de gran alcance.
A finales del 2012, Chávez se hallaba demasiado enfermo. Sabiendo que, probablemente, moriría en poco tiempo, propuso a Nicolás Maduro como su sucesor. En 2013, tras la muerte del regente, el pueblo venezolano se encontraba en conflicto a causa de la escasez, la inseguridad, la desigualdad y otras irregularidades. Cuando Maduro asciende al poder, se desata un caos interno presidido por Leopoldo López.
Lo que inspiró a Javier Moro La trama de Nos quieren muertos se centra en los eventos ocurridos con Leopoldo López y su familia a partir de las protestas del 2014. En este periodo, el dirigente político lideró una serie de marchas abocadas a mostrar el desacuerdo con el régimen de Nicolás Maduro. A medida que avanza la historia, se ve cómo López es inculpado en varias ocasiones por supuestos crímenes que nunca se comprueban.
Al mismo tiempo, el protagonista y su familia exigen que, de ser culpable de algún cargo, se
le haga un juicio bajo todas las normas que se indican en la Constitución venezolana. Sin
embargo, esto jamás sucede. El gobierno solo dirige sus acusaciones hacia López para
impedir que este tenga algún acceso a cargos públicos.
La salida fue una estrategia implementada por Leopoldo López para movilizar a una gran masa de venezolanos, con el fin de ejercer la presión del pueblo cansado contra el régimen totalitario de Nicolás Maduro. No obstante, estas marchas multitudinarias tuvieron consecuencias nefastas, traducidas en las muertes de cientos de personas. De igual manera, hubo heridos y perseguidos políticos que tuvieron que escapar para salvaguardar su vida.
Como es posible comprobar, nada de esto resolvió la salida de Maduro del poder ejecutivo de Venezuela. Por el contrario: mientras más peleaba la oposición, más parecía afianzarse la condición de Nicolás como presidente. Aun así, las concentraciones sirvieron para poner sobre aviso a los agentes internacionales sobre la condición dictatorial en la que el Partido Socialista mantiene sumida a Venezuela.
Una elección complicada
Por otro lado, la visualización extranjera, así como las sanciones que Estados Unidos
comenzó a impartir sobre el país, dieron como resultado otro frente de batalla para López.
Este fue acusado de incitar el odio a causa de las manifestaciones. Leopoldo debía elegir
entre huir de Venezuela junto a su familia, o enfrentar 14 años de cárcel. El dirigente decidió quedarse, y fue recluido bajo serias medidas de seguridad.
En este sentido, Nos quieren muertos se remonta al periodo en el que Leopoldo López tuvo que cumplir condena, mientras Lilian Tintori y el resto de su familia lucharon con uñas y dientes para obtener su liberación. También es posible ver el apoyo de la ONU y otras diversas instituciones dedicadas a proteger los derechos humanos, así como del gobierno español y estadounidense.




