En un nuevo capítulo de las tensiones entre Taiwán y China, la Oficina de Seguridad Nacional de Taiwán (NSB) ha revelado que el Partido Comunista Chino (PCCh) llevó a cabo más de 2,16 millones de actos de desinformación contra la isla en 2024. Según el informe oficial, estas acciones forman parte de las estrategias híbridas de Pekín, diseñadas para socavar la confianza en el Gobierno taiwanés y exacerbar las divisiones sociales.
El informe detalla un alarmante aumento respecto al año anterior, cuando se contabilizaron 1,33 millones de incidentes de desinformación. Entre las plataformas más afectadas se encuentra Facebook, donde el NSB registró más de 900.000 piezas de contenido falso, un incremento del 40 % en comparación con 2023. Asimismo, el impacto en otras plataformas ha crecido de forma significativa: la desinformación en plataformas de vídeo aumentó un 151 %, en foros un 664 %, y en la red social X (anteriormente Twitter) un 244 %. Este crecimiento apunta a que los usuarios más jóvenes se han convertido en los principales objetivos de estas campañas.
Tácticas sofisticadas y uso de inteligencia artificial
El documento subraya que el PCCh utilizó una combinación de cuentas falsas, piratería de cuentas taiwanesas y tecnología avanzada para distribuir desinformación. Entre las herramientas empleadas destaca la inteligencia artificial, que fue utilizada para producir contenido manipulado, como vídeos de tecnología “deepfake”, en los que se suplantó a figuras políticas. Estos vídeos buscaban engañar a la población y alterar la percepción pública.
Según la NSB, estas tácticas tuvieron objetivos específicos, entre ellos:
- Interferir en las elecciones presidenciales taiwanesas de 2024, mediante la propagación de información falsa.
- Exagerar las capacidades militares de China, en un intento por generar temor entre la ciudadanía.
- Socavar la confianza en los aliados internacionales de Taiwán, como Estados Unidos y Japón, respecto a su compromiso de apoyar a la isla en caso de conflicto.
Escalada de tácticas de “zona gris”
El informe también enmarca estas acciones dentro de una estrategia más amplia de “zona gris” por parte de Pekín, que incluye actividades como el envío de globos aerostáticos más allá de la línea media del Estrecho de Taiwán, ciberataques dirigidos a información sensible, y la proliferación de noticias falsas.
Desde el final de la guerra civil china (1927-1949), Taiwán ha operado como un territorio autónomo, pero China continúa reclamando la isla como parte de su soberanía y no descarta el uso de la fuerza para lograr su “reunificación”. Este contexto convierte la lucha contra la desinformación en un componente clave de la seguridad nacional taiwanesa.
Respuesta del Gobierno de Taiwán
Las autoridades taiwanesas han reafirmado su compromiso con contrarrestar la desinformación y proteger la estabilidad social de la isla. Además, hacen un llamado a la comunidad internacional para reconocer y enfrentar las amenazas híbridas de China, destacando la importancia de un frente unido en la defensa de los valores democráticos.
Esta revelación refuerza el creciente desafío que enfrenta Taiwán en su relación con China, en un momento en que las tensiones geopolíticas en el Indo-Pacífico continúan escalando.



