La mañana de este viernes 14 de noviembre estuvo marcada por tensión en el norte de Bogotá, luego de que la Universidad Católica de Colombia ordenara la evacuación inmediata de estudiantes, docentes y personal administrativo ante la amenaza de un presunto artefacto explosivo dentro de sus instalaciones.
La alerta movilizó a la Unidad Antiexplosivos del CTI de la Fiscalía, a la Policía Metropolitana de Bogotá y al Ejército Nacional, que llegaron hasta la calle 47 con carrera 9 para realizar una inspección detallada del campus y verificar la veracidad de la amenaza.
Clases suspendidas y paso a la virtualidad
En un comunicado oficial, la institución informó que todas las actividades presenciales fueron suspendidas desde las 8:30 a. m., y que la jornada continuaría de manera remota.
“Agradecemos a las personas que se encuentran en la universidad dirigirse a sus casas. Agradecemos mantenerse atentos a nuestros canales oficiales de comunicación, a fin de dar a conocer nuevas medidas”, señaló la universidad.
Un correo electrónico encendió las alarmas
Noticias Caracol reveló que la advertencia surgió tras la recepción de un correo electrónico en el que se aseguraba que dentro del campus había un artefacto explosivo.
Ante el riesgo, la institución decidió activar de inmediato los protocolos de seguridad y evacuar por completo la sede, mientras las autoridades iniciaban un barrido minucioso que incluye salones, baños y parqueaderos.
El Ejército, además, estableció un perímetro de seguridad alrededor de la carrera 13, la carrera 9 y la calle 47.
Primer edificio revisado, sin explosivos
Hacia las 10:55 a. m., fuentes de las autoridades informaron a Noticias Caracol que en la sede ubicada en la carrera 13 con calle 47 no se encontró ningún artefacto explosivo.
Sin embargo, la Universidad Católica cuenta con otras tres sedes en el mismo sector, por lo que las unidades antiexplosivos se desplazaron a verificar los demás edificios para descartar completamente la presencia de cualquier elemento peligroso.
Hasta el momento, no hay pronunciamiento oficial por parte de la Administración Distrital ni confirmación de que se haya encontrado explosivo alguno dentro de la institución.
La comunidad académica permanece en alerta mientras avanza la inspección y la universidad mantiene la instrucción de continuar las actividades bajo modalidad virtual.



