Acecha sobre municipios del paisaje cultural cafetero, de abundante riqueza hídrica. El apetecido cordón minero que atraviesa municipios vecinos entre Caldas y Risaralda, tiene ahora como epicentro a Anserma, Caldas, desde el que proyectan una extensa zona minera. Cabe recordar, este fenómeno ya había aparecido en Belén de Umbría a mediados del 2022, intento derrotado por la movilización social con apoyo amplio de los líderes sociales, ambientales y de opinión.
Debe saberse, La Agencia Nacional Minera, en concurrencia con la alcaldía de Anserma, coordinó todo para las audiencias mediante AUTO NÚMERO 447 DE 06/OCT/2025 “Por medio del cual se ordena la celebración de la Audiencia Pública Minera, dentro del trámite de las propuestas de contrato de concesión Nos. GC4-159, GC4-15007X, OG2-08112, JEE-14415X, GC4-15009X, 505782, 510178, 504162 y 504635 y se toman otras determinaciones”.
El mismo, advierte la existencia de nueve (09) propuestas de contrato de concesión minera ubicados en el municipio. Y no solo eso, señala que en su totalidad “se encuentran viabilizadas en los aspectos técnicos, económicos, jurídicos y cuentan con certificación ambiental viable para continuar con el trámite”. Y añade que “cumplen con los requisitos legales contemplados en el Código de Minas – Ley 685 de 2001, la Ley 1753 de 2015 y demás normas aplicables, así mismo, cumplen con los mínimos de idoneidad ambiental y laboral”. Es decir, a pesar de la alaraca del gobierno nacional, los trámites para las compañías fluyen como en el pasado. Entre el listado de proponentes aparecen la multinacional ANGLOGOLD ASHANTI COLOMBIA S.A.S. y la MIRAFLORES COMPAÑIA MINERA S.A.S., por sus antecedentes, válido preguntar si es un abrebocas al mayor saqueo de recursos de la región después del ejecutado durante la colonización española.
Estas Audiencias Públicas Mineras, en teoría, fueron aprobadas para que los distintos grupos poblacionales y estamentos sociales, reciban real y efectivo llamado o comunicación de comparecencia dentro de los términos de ley, para aclarar dudas e interpelar. Pero la efectividad del mecanismo ha sido cuestionada por su conversión a mero requisito de ley sorteado por las compañías con facilidad; y luego vienen los conflictos ambientales. De igual manera, este acecho sobre la tranquilidad de poblaciones de tradiciones culturales cafeteras y agropecuarias, incompatibles con la megaminería, tiene lugar luego de la extensión de varios grupos violentos en zonas del mencionado cordón minero, más la recurrente persecución estatal a la pequeña minería. A la postre, múltiples razones obligaron a aplazar la audiencia como solicitaban varios sectores sociales.
Así pues, la población de Anserma y municipios vecinos, sigue en guardia. Como ejemplo, la resistencia civil adelantada por Belén de Umbría, un ‘Nocaut a la megaminería en Belén y Mistrató, escribí en ese momento. Recordar, la mayoría de esta región hace parte de la tierra de los Umbras, de los “Ansermas”, fieros contra los españoles que no pocas atrocidades ejecutarían en cabeza de Belalcázar para encontrar las tumbas con sus tesoros. Corresponde ahora el turno a sus descendientes asentados en tierras cafeteras.

