Desde este 1 de enero, Colombia inició oficialmente su mandato como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU), uno de los órganos más influyentes del sistema internacional, en un contexto marcado por fuertes tensiones geopolíticas y múltiples conflictos armados en el mundo.
El país fue elegido por la Asamblea General de la ONU con un respaldo de 180 votos, lo que le permitirá ocupar el cargo durante un periodo de dos años, hasta 2027. Con esta designación, Colombia tendrá voz y voto en las decisiones relacionadas con el mantenimiento de la paz y la seguridad internacional.
Durante su mandato, el país participará activamente en la discusión y adopción de resoluciones sobre conflictos armados, crisis humanitarias, misiones de paz, sanciones internacionales y otros asuntos clave de la agenda global. Este rol le otorga a Colombia una posición estratégica para incidir en determinaciones que impactan a distintas regiones del mundo.
La presencia en el Consejo de Seguridad también representa una oportunidad para fortalecer la proyección de la política exterior colombiana y su compromiso con la cooperación multilateral, en uno de los escenarios más relevantes de la diplomacia internacional y de la construcción del orden global.
Esta será la octava vez que Colombia integra el Consejo de Seguridad de la ONU. Su participación más reciente fue en el periodo 2011-2012, cuando el país tuvo un papel activo en la promoción de la paz internacional y en la discusión de resoluciones relacionadas con conflictos y procesos de estabilización.
Con este nuevo mandato, Colombia regresa al máximo escenario de toma de decisiones en materia de paz mundial, en un momento crucial para la comunidad internacional.



