Ángel Gómez Giraldo
John Jairo Vera Ospina es hombre de formación académica y cultural, y por lo mismo está capacitado para el análisis de los temas que señalan el acontecer del país y las políticas de sus gobernantes.
Escritor y periodista, sostuvo una columna de opinión por varios años en El Diario de Pereira, y figura como miembro de número de la Academia de Historia de esta misma ciudad, y se ha atrevido a señalar que la historia está llena de truculencias y complejidades por parte de quienes asumen su investigación, los que en la mayoría de ocasiones l no son un dechado de virtudes a la hora de poner en la balanza de la justicia su estatura moral.
Mas a Vera Ospina lo destaca además el hecho que lleva más de 20 años como profesor del programa de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Tecnológica de Pereira, que durante este mes de agosto llega a la primera década de haber sido creado en esta Alma Mater.
Se le agrega al profesor el hecho de que lo apasionan los temas que tienen que ver con la producción agrícola del país y por lo que está dedicado igualmente a la cátedra sobre los problemas del agro colombiano en este mismo centro de educación académica.
Invitado como personaje de la edición dominical, el profesor John Jairo Vera Ospina quiso referirse a temas que tienen que ver con el agro colombiano y entonces iniciamos la charla con él de la siguiente manera.
Las políticas que tienen que ver con el campo y la producción agropecuaria de nuestro país no son las más óptimas…
– Es una verdad de Perogrullo por aquello de que el agro colombiano ha sido la cenicienta de los gobiernos de turno. No debería ser así porque Colombia es un país con vocación agrícola. Recuerde que productos como el café, el banano, las flores y otros han sido baluarte de nuestra economía. A buena hora estamos produciendo y exportando Aguacate Hass como nuevo producto colombiano para el mundo.
Se dice que las exportaciones de este aguacate están creciendo para bien de sus cultivadores…
En este momento hay grandes expectativas de los agricultores que han comprometido sus tierras y han invertido en la producción de aguacate. Y para que estas se den se requiere de una buena asociación que se encargue de abrir nuevos mercados y de su comercialización en el exterior. Que no termine en fracaso como ocurrió en el pasado.
¿Por qué Colombia siendo un país de tierras fértiles, donde se dan todos los climas, tiene que importar productos básicos de la alimentación como el maíz y el arroz?
Son errores que se cometen por falta de una buena planeación de las políticas del Ministerio de Agricultura. Existen estudios de agremiaciones del sector que indican que mientras se le dé a la agroindustria un manejo meramente político y no se subsidie la producción de alimentos, seguiremos dependiendo más de las importaciones de alimentos. Igualmente minimizar sus pérdidas y dar un buen manejo comercial a los productos de la canasta familiar.
¿Por qué no se volvió a producir y a exportar el algodón, que en épocas remotas tuvo tanto auge en el país?
Como ya lo dije por falta de una buena planeación y políticas acertadas por parte del Ministerio de Agricultura. Por ejemplo los Tratados de Libre Comercio han permitido el ingreso al país de textiles y confecciones a tan bajos precios que están arruinado a estas industrias nacionales. Por lo mismo nadie se interesa por producir materia prima para estos sectores de la economía.
¿Entonces la firma de TLC. con otros países no dio los resultados que se decía vendrían para el desarrollo económico del país?
En el sector agropecuario no dio resultados.
Previo a la firma de los tratados con Estados Unidos y Europa hicimos la discusión con sus representantes aquí y alertábamos sobre la preocupación por un desbalance de nuestros productos con los de aquellos. Por fortuna dos grandes inteligencias de aquel momento, Juan Camilo Restrepo como Ministro de Agricultura y Rafael Mejía como presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia,(SAC), llegaron a la conclusión de que para firmar los tratados se requería de controles para blindar al sector agropecuario nuestro, no quedar en inferioridad de condiciones con estas potencias, minimizar a la vez los efectos negativos a presentarse luego en el sector agropecuario.
Somos un país de minifundios y monocultivos y la familia campesina no produce lo que requiere para su propio consumo, paradójicamente los adquiere en los supermercados del pueblo o la ciudad…
Esto pasa porque el campesino no tiene motivación para otros cultivos como los de pancoger. El azote de la violencia y la falta de obras de infraestructura en las veredas da apatía al campesino para cultivar, y los jóvenes buscan la ciudad, que la ven con mejor calidad de vida.
-¿Cómo califica las políticas agropecuarias del actual gobierno?
Como casi todos los programas de este gobierno: meras especulaciones. Sin embargo es de esperar. Tan poco se puede ser tan fatalista.
¿Y de los programas como la huerta casera y otros como “siembro y como” que promocionan los gobiernos locales y regionales?
Son buenos programas pero para mantenerlos y hacerlos exitosos se necesita voluntad política de los gobernantes.
-¿Cómo elevar la producción en el campo, según usted?
-Haciendo feliz al campesino. Esto es proporcionándole una buena calidad de vida.



