El pasado viernes 30 de agosto, Día Internacional del Detenido Desaparecido, los artistas Gabriel Posada y Yorlady Ruiz, gracias a una beca para el fomento de expresiones artísticas en espacio público de la 8a Convocatoria de Estímulos 2019 de la Secretaría de Cultura de Pereira, ubicaron 3000 fotografías de desaparecidos en los últimos 10 años de la gran región del Eje Cafetero incluyendo el Valle del Cauca, formando una réplica del Laberinto de Chartres (Francia, construido en 1220).
Con la ciudad como centro y sus arterias como sinuosos recodos que van y vienen, cerca de 2000 personas recorrieron y reflexionaron ante las cifras alarmantes y masivas de desaparecidos en nuestra región ofrendando sus nombres y sus rostros con el abrazo universal de la madre tierra simbolizada en el círculo perimetral del laberinto.
Magdalenas por el Cauca presentó el pasado viernes 13 de septiembre el registro en video del “Laberinto de Ausencias” realizado por los cineastas Sebastián Valencia Muñoz y Juan Pablo Bedoya con música de Camilo Trejos en el marco del evento de la Comisión de la Verdad: “Las víctimas cuentan la verdad: Diálogo y reconocimiento sobre la desaparición en el Eje Cafetero”: Comisión para el esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, Territorial Eje Cafetero, que se realizó en la Fundación Universitaria del Área Andina de Pereira.
“Laberinto de Ausencias” queda de libre circulación a partir de su lanzamiento en la página www.magdalenasporelcauca.wordpress.com.
El Laberinto de la Catedral de Chartres
Fue construído en 1220 en Francia. Se trata de un mandala cosmológico y calendario de base lunar, que tiene su fundamento en la geometría sagrada, un antiguo arte que proporciona equilibrio y serenidad.
El peregrino recorre el Laberinto impregnándose de las energías que emanan, ya que la Catedral se alza sobre un gran montículo prehistórico, encima de una caverna subterránea, la Catedral de Chartres tiene sin duda la influencia oculta de los Alquimistas y Geománticos de la época.
Entrar en el Laberinto es ingresar a un rito casi tan antiguo como lo es la raza humana.
El alma se expresa en imágenes, ritmos y metáforas, y el Laberinto, como imagen arquetípica es una manifestación visible de todos ellos.
Mientras que el círculo es universalmente reconocido como símbolo de totalidad y unidad, la espiral es símbolo de transformación y crecimiento.
El Laberinto de Chartres es un circuito de once vueltas y una sola vía, es decir, sin caminos falsos, ni riesgo de perderse ya que su sendero conduce siempre hacia el centro, para luego retornar hacia la salida.
El camino hacia adentro, facilita la limpieza y aquietamiento de la mente; el espacio central es un lugar de meditación y contemplación para permanecer recptivos a las bendiciones del silencio; el camino hacia afuera, conduce a la integración de la creatividad y el poder amoroso del alma en el mundo.
Se afirma que si este laberinto se recorre con la mente y el corazón abiertos, se convierte en un espejo que responde a las preguntas acerca de quiénes somos y dónde estamos en nuestra vida.



