Las generaciones digitales, con sus cerebros multitareas, transformarán nuestra sociedad

En el marco de la Feria del Libro del Eje Cafetero, este domingo, a las 3:00 de la tarde en el salón Silvia Galvis (Belén de Umbría) de Expofuturo, el experto Carlos Alberto Jiménez Vélez, dictará una charla que ha titulado: “Neuromarketing y neuroemprendimiento”. A lo largo de su vida profesional, Jiménez ha desarrollado el concepto de la lúdica y el juego como elementos indispensables en la formación de las nuevas generaciones, a despecho del modelo expositivo frontal, atrasado y obsoleto, que todavía impera en el sistema educativo colombiano. Jiménez Vélez, Tecnólogo Químico, licenciado en Áreas Técnicas, con maestría en Comunicación Educativa y dos doctorados Honoris Causa, es autor de 26 libros sobre el tema, el último de ellos titulado “El neuromarketing y el consumidor”. Señala Jiménez que esta nueva disciplina es necesaria para introducirnos en los laberintos de la complejidad del cerebro humano para poder comprender a los nativos digitales que hoy con sus cerebros multitareas son quienes inciden más en el consumo de los adultos.

¿Cómo terminó metido de patas y manos en la educación?

De pronto por fracasos. Yo trabajé en la empresa privada, pero nunca me gustó el trabajo allí hasta que tuve la oportunidad de vincularme al colegio Rafael Uribe Uribe. Empecé a dictar Química y estando frente a un tablero haciendo fórmulas de progesterona y testosterona para mirar las diferencias entre estas dos moléculas un alumno me dijo: profe ¿y eso para qué sirve?. Eso generó una reflexión inmediata y le respondí: mijo, eso no sirve para nada. Eso es lo que hacemos los maestros tradicionales, llenar tableros, eso no tiene sentido. Le dije al rector, Humberto Bustamante, que estaba muy aburrido dictando química y me respondió que solo había cátedra para niños en grado 6o y le pedí que me enviara allá. Empecé a trabajar con niños y ahí fue donde realmente sentí la pasión por enseñar.

¿En ese entonces cómo llegó al concepto de la lúdica?

Eso fue lo que cristalizó la obra mía que son 26 libros alrededor de la lúdica y del juego. Ahí empecé a entender eso que planteo: la educación del siglo XXI hay que mirarla ligada a ese modelo obsoleto de revolución industrial, basado en competitividad, calidad y productividad y de ahí surgen esos conceptos que se conocen hoy en día: logros, competencias… Pero pienso que las personas, simplemente, son reproductores simbólicos de las necesidades que tiene una empresa. Es decir que todavía no hemos accedido esa cuarta revolución, una revolución digital, en la cual hay que entender que las asignaturas relacionadas con las artes plásticas, con el juego, con la lúdica, son rechazadas porque el mismo discurso de la ciencia así lo hace. Hoy en día en la mayoría de los colegios es lenguaje, matemáticas, ciencias naturales, todo lo que tiene que ver con las humanidades. Ahora que estamos hablando de economía naranja de pronto se puede recoger todos estos planteamientos que hay alrededor de la creatividad, de la lúdica y del juego.

¿Los niños que vienen de un entorno digital, no encajan en un aula de clase con tiza y tablero?

Eso es horrible. A mí me mantiene decepcionado la educación a todos los niveles. En las escuelas, en los colegios, en las universidades siempre es la misma caricatura: un profesor exponiendo en un tablero, cambiando la tiza por un marcador, o utilizando un video beam. ¿Eso qué es? Es una escuela atrasada, basada en el método expositivo o método frontal: son muchachos sentados memorizando información. Pero esos muchachos nuevos, que los podemos llamar millenials o nativos digitales, tiene un procesador cerebral distinto.

¿Cómo funciona ese cerebro multitareas?

Ellos procesan 5,5 tareas al mismo tiempo, es una maravilla ver el cerebro humano en ese sentido, pueden estar frente a un computador, a un IPad, con un celular, están viendo televisión e inclusive comiendo. Mientras ellos hacen 5,5 tareas al tiempo, nosotros los adultos, que somos inmigrantes digitales, solo hacemos dos tareas, como máximo. De ahí surge la gran resistencia cultural de los maestros frente a generaciones que no logran comprender sus cerebros, nosotros somos de un cerebro algorítmico (ceros y unos) mientras que ellos procesan información en forma paralela. Hasta en la forma como leen, no lo hacen como nosotros de izquierda a derecha o según la ley de Nuremberg que es una Zeta, sino que escanean las páginas, su cerebro escanea y capta y hace una lectura rápida pero muchos profesores tradicionales dicen que no leen lo cual es falso. Los muchachos hoy en día leen mucho más que nosotros, solo que lo hacen diferente.

¿Cómo interactúa la lúdica con la educación?

La lúdica como experiencia cultural es una dimensión transversal que atraviesa todo el cuerpo humano, lo biológico, lo psicológico, lo psíquico y lo epistemológico. Muchas veces hemos visto la lúdica como una ciencia, una disciplina o una moda y eso es falso: la lúdica es una actitud, es una predisposición que tenemos frente a la vida. He dicho siempre que la lúdica no es un estado, es todo la existencia humana. Es una existencia atravesada por una serie de actividades como el juego, la chanza, el sentido del humor, la ensoñación, la poesía, todos esos son elementos lúdicos. La lúdica no solo se localiza en la pragmática del juego, sino que es todo una serie de afectaciones que nos producen goce, placer y sustancias químicas como las endorfinas y la dopamina. Entonces el niño está en un estado alterado de conciencia en el cual juega y a través del juego puede obtener conocimiento, saberes y toda una cantidad de aspectos que la escuela tilda como banales.

¿Cómo podría definir, en este escenario, el concepto de juego?

Una cosa es el juego en el espacio del ocio y del entretenimiento y otra es el juego en un espacio regulado por la escuela. Por eso siempre hablo de un juego libertario, que es muy característico de nuestras culturas y que se debe explorar y  no ridiculizar. A veces pensamos que el juego es de los niños, pero no es así, nosotros jugamos hasta el último momento de la vida. Por eso es que en la vejez a veces regresamos al juego. Yo trabajo en la Universidad Libre y todas mis prácticas con los alumnos son de carácter lúdico.

¿Qué tanto ha cambiado su discurso de la educación desde sus primeros años como docente?

Demasiado. Hasta el momento en que me dí cuenta que estamos en un proceso totalmente desfasado. Tanto las políticas del Ministerio como las que existen a nivel educativo están basadas en un modelo fundamentado en la competitividad y en la calidad, a sabiendas que lo que distingue al ser humano es la cooperación y la solidaridad. Yo me decepcioné de todos esos discursos y comencé a orientar conferencias en donde encontré el mismo ambiente de profesores que no lograban entender las nuevas teorías pedagógicas. Y ahí fue donde tuve un cambio y me empecé a meter en el estudio del cerebro humano para poder entender más a los niños y a los adultos. Si un maestro no sabe como funciona el cerebro humano está inhabilitado para enseñar.

¿Nuestro país sigue empeñado en mantener ese modelo?

La mayoría de los maestros, hoy en día, no están haciendo nada porque ese proceso expositivo y frontal, lo memoriza el estudiante por un máximo de dos meses, en ese tiempo se les borra todo ese mapa de conocimientos. A no ser que sea sobre aprendizaje, cuando un profesor ponía 50 ejercicios, eso dura un año pero también se borra. El cerebro no es un archivador para guardar conceptos e información, el cerebro construye conocimiento, lo cual es la gran diferencia. El cerebro construye conocimientos sí usted se los entrega en un ambiente afectivo, emocional y donde se utilizan la lúdica y el juego para que el cerebro se active.

¿En que consiste ese concepto de Neuromarketing que va a desarrollar hoy su conferencia?

Hoy en día, con las políticas de Estado sobre emprendimiento y  con los discursos nuevos de los mercados, yo siempre he creído que el marketing tradicional está basado en procesos sociales, el cual busca tomar las ausencias y necesidades para convertirlas en deseos. Recogiendo algunos modelos del cerebro humano, hoy solo hay cuatro teóricos en el mundo que están hablando de neuromarketing, digo que se requiere de un modelo que recoja las neurociencias del comportamiento, la psicología y el marketing tradicional.

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1 COMENTARIO

  1. de buenas intenciones esta plagado el infierno. Loable su trabajo, pero mi pregunta es :estudiantes que ud supuestamente leen distinto porque escanean….adictos al celular en grado extremo, sin capacidades argumentativas, y analiticas, y abrumados por la marihuana pueden ser las generaciones del futuro?

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