Ramón Echeverri
Muchas de las canciones que elogian al amor nacen al calor de experiencias vividas por quienes las han compuesto; nacen en un momento de máxima sensibilidad poética y desde luego, trascienden a todos los seres humanos; sobre todo para quienes han tenido vivencias semejantes; cuantas veces se escucha decir: “Esa canción me sale” o “Esa canción me llega al alma”, o “Está hecha a mi medida”. No es para menos; el amor es tan universal que en todas partes se vive la felicidad, al encontrar un amor o la tristeza por haberlo perdido.
Hay canciones que se vuelven leyendas con el paso de los años; cuando un periodista mejicano le preguntó a Juan Gabriel sobre cuál era el motivo que lo había llevado a componer esta sentida canción, respondió que había sido inspirada en la en la muerte de su madre, Victoria Valadez en noviembre 27 de 1974 y quien lo dejara al cuidado de un hospicio cuando él apenas era un niño; la noticia fue recibida cuando el Divo pasaba una temporada de vacaciones en en el famoso balneario de Acapulco, lugar que es referenciado en la canción. Allí fue donde el Maestro Agustín Lara compuso la célebre canción “María Bonita”, dedicada a María Félix.
Sin embargo la letra, primero que todo no interrelaciona en su contenido la palabra madre o algo que la signifique y segundo por su contenido se deduce que está dedicada a otra persona menos a la gestora de su vida. Esta canción por su exaltación sentimental es un poema de amor a una persona diferente a la mamá; la respuesta dada por él, pudo ha sido una evasiva ante el asedio del periodista; lo que sí se puede afirmar es que es una bella elegía dedicada a alguien que murió y que sí era de las entrañas de su corazón.
Uno de sus biógrafos, Joaquín Muñoz, quien fuera su director artístico, escribió en un libro biográfico, que el tema estaba dedicado a un joven de cabellos rubios llamado Marco, sin más datos y quien por varios años fue pareja del célebre cantautor mejicano; resulta que el mozalbete se suicidó dándose certero disparo en la sien, con la modalidad de ruleta rusa; hecho trágico que ocurrió cuando el cantante estaba de vacaciones en Acapulco; allí recibió la triste noticia. Esta versión tiene alguna credibilidad, pues Juan Gabriel menciona el centro de diversiones en el contenido de la canción; versión que contradice la dada por el propio Juan Gabriel. De todas maneras la dedicatoria dada por “El divo” ha sido especial motivo para que muchas madres mejicanas hayan tomado la canción como su himno.
Otra más en cuanto a su mítico origen; hay quienes sostienen que no se trata de su madre, ni del Marco, ni de la Meche. Resulta que La cantante española, Rocío Dúrcal, en las presentaciones, llevadas a cabo en 1977, cuando interpretaba esta canción lloraba inconsolablemente como si se tratara de su propio hijo; entonces, corrió el rumor que la canción se originó en la trágica muerte de uno de sus hijos, quien pereció ahogado en el balneario ya mencionado. Pocos la creen.
El periodista mejicano Gustavo Pérez, hizo cuarto en la mitificación del origen de la canción diciendo que está dedicada a ‘Meche’ (Mercedes) Álvarez, una mujer de los bajos fondos. Ella dio albergue y consejo a Juan Gabriel, cuando apenas se iniciaba en el canto y no tenía donde dormir. Incluso una canción compuesta por él “No llores más y mira, tu vive muy tu vida, no sufras más amiga, no, no, hay cosas en la vida, que duelen más, no olvida no sufras más amiga, no, no”. Nadie puede negar el inmenso tesoro musical dejado por este gran cantautor.
AMOR ETERNO
“Quiero dedicar esta canción con mucho amor y respeto. Más que una canción es una oración de amor que quiero dedicar, como siempre, con el mismo amor, cariño y respeto a todas las mamás que esta noche me han venido a visitar; sobre todo para aquellas que estén un poquito más lejos de mí”
Tú eres la tristeza de mis ojos
que lloran en silencio por tu amor,
me miro en el espejo y veo en mi rostro
el tiempo que he sufrido por tu adiós.
Obligo a que te olvide el pensamiento;
pues, siempre estoy pensando en el ayer;
prefiero estar dormido que despierto
de tanto que me duele que no estés.
Como quisiera, ¡ay! que tú vivieras,
que tus ojitos jamás se hubieran
cerrado nunca y estar mirándolos.
Amor eterno e inolvidable
Tarde o temprano estaré contigo,
para seguir amándonos.
Yo he sufrido tanto por tu ausencia
que desde ese día hasta hoy, no soy feliz
y aunque tengo tranquila mi conciencia,
se que pude haber yo hecho más por ti
Oscura soledad estoy viviendo
la misma soledad de tu sepulcro;
tú eres el amor del cual,
yo tengo el más triste recuerdo de Acapulco
Como quisiera ah que tú vivieras
que tus ojitos jamás se hubieran cerrado nunca
y estar mirándolos.
Amor eterno e inolvidable
Tarde o temprano estaré contigo
para seguir amándonos
Amor eterno… eterno…



