Nelly A. de Ossa
HIJO
Hijo, rosa de amor
donde fulgura
la sonrisa tejida de auroras.
Hijo que llevas
mi sacrificio hasta la victoria
trocando mi llanto en arrullo.
Llegas al mundo sonriente
niño-hombre en tu esencia.
Intervalo único de ilusión y gemido!
pequeñito para mis brazos,
grande para mis sueños,
misterio para el silencio
y apoyo para mi letargo.
Hijo creado,
desde siempre, en el rosado rito del amor.
Hijo que llevas, en tu presencia,
todos mis sueños
a realizarse prestos.
Te miro confiada, aletargada
transformando tus días
en graves espacios
allí, entre los hombres,
viviendo el crucigrama
del sol del mañana;
porque eres mi ansia,
parte del ideal,
canto de mis entrañas
e ilusión de los días.
Realidad de mi espera
plegaria hecha carne
en el río que cruza mi sino.
Más allá, más allá…
Serás el hombre
el que piensa, siente y sueña
dorado en soledad.
Alza tu mente donde nace el cóndor
y sereno con paso firme
marcha a la lucha de tu ideal.
Ah, nunca olvides que eres
HOMBRE en tu esencia
y como tal te realices;
abre tus brazos glaucos. Regala
a todos la gloria de la sonrisa
incéndialos en los sueños
que de mí, predestinado, recibiste.
Marcha con tu símbolo
canta a la patria, a la naturaleza,
a la mujer, al niño, a la alegría
y al azul milagroso de mi ensueño.
A MI PADRE
Padre mío:
cazador de días claros
y de días azules
y de los nubarrones-cazador-
Padre mío:
triunfo de los derrotas
con la miel saliendo
de tu saliva de hiel
y las manos trenzadas
de lianas, tus ojos
llorando grises soles
tras un horizonte de gaviotas
en tus nostalgia atardecida.
Te mueves firme y decidido
azuzado por el aguijón:
de la desgracia en medio
de olas inmersas trenzando
el florecer desierto de la vida
en el ritual amargo
de las ceremonias inútiles,
ondeando el estandarte de
la victoria ante la inmersa
noche de los días moribundos.
*Parnaso Literario Eje Cafetero



