Ante el casi absoluto desconocimiento sobre el COVID-19, el mundo entero se lanzó en busqueda de información acerca de este mortal virus que se originó a principios del año en China y que se expandió por todo el planeta, lo que llevó a la Organización Mundial de la Salud, OMS, a declarar la pandemia. Esto dio lugar a una consulta incesante y excesiva de noticias sobre el Coronavirus en los medios de comunicación, en Internet y en redes sociales, pero también propició la circulación de millones y millones de noticias falsas sobre el virus, sus consecuencias, la forma de protegerse y hasta la aparición de vacunas y remedios milagrosos. Esa saturación de información sobre la pandemia ha sido bautizada como infomedia, tema acerca del cual hablamos con el médico psiquiatra y profesor universitario, Leonardo Alfonso Morales Hernández, quien es además psicoterapeuta certificado, gerente en salud, homeópata, experto en medicina alternativa, magister en musicoterapia y doctorado en salud pública.
¿Cómo define la palabra Infomedia que está tan de moda por estos días?
Creo que es muy palpable que con el tema de la pandemia del Coronavirus, las autoridades de la salud y, especialmente, las que tienen que ver con los entes gubernamentales fueron tomadas por sorpresa. Excúseme que use un término un poco jocoso: esta situación nos tomó con los calzones abajo en general a los trabajadores de la salud, de la salud pública, del gobierno, de todas las áreas. Y como respuesta ante esto, de pronto lo que hicieron los gobernantes, el Estado y los medios de comunicación fue tomar una información contradictoria, porque como hay tanta ignorancia sobre el tema, lo que no es por una mala actitud sino que esto simplemente nos tomó por sorpresa, no era lo que esperábamos, no había ocurrido de esta manera. Había ocurrido una pandemia de tamaño similar 100 años antes pero fue completamente diferente, entonces lo que se hizo fue tratar de investigar y de demandar información, pero esas informaciones -como todo en campo que apenas ahora empieza- son muy fragmentarias. Hoy se difunde una información que parece verdad de un día, pero a los dos días cambia completamente. Y eso es esperable porque somos muy ignorantes y somos unos ignorantes tratando de aprender. La realidad es que esa es una información que está cambiando mucho.
¿Qué similitudes hay entre esta pandemia y otra anterior como la del VIH SIDA?
En un grupo de colegas yo hacía una comparación con la pandemia del SIDA, que cuando comenzó en 1979 o 1980 también había mucha información contradictoria y habían mucha desinformación y muchos problemas. En ese momento también se regaron versiones contradictorias que solo ahora, 40 o más años después, podemos tener claridad de lo que pasó. Y perdonenme que diga ésto: hasta nos reímos de lo que se dijo en ese tiempo, que pueden haber sido cosas muy contradictorias. En el caso del COVID-19 estamos hoy en ese mismo momento, solo que con otro problema y con una mayor complicación y es que en esa otra epidemia, lo que decía del VIH, el tipo de transmisión es muy característica por el tipo de contacto que tiene la persona y el cual debe ser muy íntimo, mientras que ahora es un contacto que es solamente el socializar con los demás donde está el foco para que esto se disemine.
¿Qué falló en el manejo de la información al respecto?
H habido una gran cantidad de información contradictoria, en mi concepto faltó más papel del estado para hacer valer las cosas y de pronto de parte de los medios haber trabajado más en lo que se llamaría la salud pública de las personas para que esto no fuera algo que tenía reproducción de más problemas, porque lo que hizo ante esto, la solución intentada -que es una manera que tenemos muchas veces de decir ante ésta situación de la pandemia- fue inundar de información a las personas, de información contradictorias, y cuando llega información contradictoria ni siquiera deberíamos llamarla información porque eso es apenas un montón de ruido, podemos decirle de basura o de información basura que es en gran parte la que tenemos. Porque la información realmente trascendente e importante, aunque yo sé que esto es un medio de comunicación, debe llegar es a través de canales oficiales como es el de la Organización Mundial de la Salud, OMS, y la Organización Panamericana de la Salud, OPS, ellos tienen estas grandes agencias internacionales pero que son altruistas y que trabajan con una ética de la salud pública, le dan al estado la oportunidad de que tenga una información para divulgarla.
¿En nuestro país como analiza el manejo que se la ha dado a la información sobre el COVID-19?
El Estado y muchas veces los gobernantes locales e inclusive los medios de comunicación toman informaciones de otras fuentes que terminan siendo contradictorias y que dan dificultades. Pero tambien hay información de calidad, mucho menos contradictoria y con muchos menos problemas la que podemos encontrar en páginas oficiales, como las de la OMS -Organización Mundial de la Salud-la OPS -Organización Panamericana de la Salud. Incluso en Colombia la podemos encontrar en el Ministerio de Salud y también podemos decir que está el Instituto Nacional de Salud, esas son informaciones claras, válidas sobre todo, es más, inclusive dentro de los hospitales.
¿En el caso de los propios hospitales que tratamiento se le ha dado?
Por ejemplo en Bogotá donde yo trabajo, en el Hospital Santa Clara y en la subred Centro Oriente, hay una página oficial y sólo se pone allí información clara que puede conectar inclusive a los agentes que acabo de decir. La información que se da allí ya es ética, sigue el principio de justicia social, o sea, donde se trata de que participen las partes, busca las alternativas menos restrictivas, tiene precaución con lo que a la persona se le está dando, busca el trabajo que lo entiende la comunidad, mientras que la información que encontramos en muchos otros medios, de pronto, solo busca asustar, causar contradicción y causar mucho trastorno en la gente.
¿Como profesional de la psiquiatría como analiza este conflicto de la pandemia?
Yo soy Psiquiatra y atiendo a muchas personas y el trabajo que hemos tenido en el tiempo de la pandemia, que ya va para seis meses, ha sido muy intenso y en parte por la desinformación y por los trastornos mentales que algunas personas se les han incrementado o se han complicado por esto, por desinformaciones y por informaciones contradictorias que llegan a esto que se le llama Infodemia como una epidemia de información basura, tenemos que hacerle frente.
¿Cuál es la manera de hacerle frente a la Infodemia?
Primero evitemos escuchar noticias de cualquier lugar y lo que tiene que ver propiamente con ésta pandemia, que es muy importante, busquémoslo sólo en medios oficiales, vuelvo a repetir por la Organización Panamericana de la Salud, Organización Mundial de la Salud, los hospitales que tienen páginas adecuadas e inclusive pues Ministerio de Salud y también el Instituto Nacional. de Salud. Allí podemos buscar información seria y no hay necesidad de estar buscando noticias todos los días porque lo realmente trascendente de esto es lo que ya se va decantando, lo que va saliendo en firme, las informaciones diarias resultan, perdóneme que lo diga nuevamente, información basura y nos va a crear más problemas mentales y más trastornos
¿El auge de las redes sociales que tanto ha contribuido a esa Infodemia?
Claro, claro, es un problema comercial porque la gente lo que envía no es la página de la OMS, no, la gente envía basura, la basura que alguien manda de un lado, el grito que alguien pegó de otro lado. Por ello, eso termina siendo información basura, sí eso es Infodemia y la gente lo que tiende ahora es observar lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud o mirar las conclusiones que sacó la Organización Panamericana de la Salud. Eso sería muy diferente porque son páginas oficiales y es una información filtrada, como digo, con unos principios de la ética de la salud pública muy bien organizados, principio de justicia social, principio de lo menos restrictivo, principio de precaución, principios comunitarios, o sea, buscan hacerlo adecuadamente.
¿Qué pretenden quienes desinforman sobre el COVID-19 a través de las redes sociales?
Lo que está buscando es show y pantalla y en la mayoría de la casos son noticias falsas, lo que llaman Fake News, o son noticias inventadas. Realmente de nada sirve sacar, y perdóneme que diga de esta manera, fotos de cuerpos sufriendo, cuerpos en descomposiciones, eso no sirve para nada, lo que causa es miedo y la gente con miedo se comporta como una agresiva, asustada y entonces terminan agrediendo a los médicos, a las enfermeras e incurriendo en conductas que resultan ser absurdas. Cuando realmente lo que hay que hacer es dar las gracias a las personas que están trabajando en esto y en gran parte es por este temor desarrollado en un gran porcentaje por la falta de manejo de un Estado que debe aliarse con los medios de comunicación para que la información sobre esta problemática sea de buena calidad.



