El primer alcalde por voto popular que tuvo Pereira, además de ingeniero, es experto en catalogación de libros, magister en historia y consultor en temas de ciudad y territorio
Ramiro Tabares Idárraga**
Para Jairo Arango Gaviria un pereirano por adopción, su vida ha transcurrido entre la política, la academia y los libros como fuente inagotable de cultura. Su reciente pasado lo ubica como experto en la clasificación y catalogación de libros e investigaciones sobre historia regional, siendo un referente a la hora de consultar sus publicaciones. Desde joven se intereso por los temas sociales, y encontró en la historia esa fuente inagotable de búsqueda de respuestas a la problemática local y regional. De joven dirigente estudiantil de la UTP, llega a la gerencia regional del Instituto de Crédito Territorial ICT, y luego su paso como el primer alcalde popular de la ciudad, han dejado huella en su ser; para luego continuar con sus estudios de especialista en Finanzas y Derecho urbano, para terminar con una maestría en historia de la UTP. Es acá donde encuentra espacio para desplegar esa vocación de historiador, escritor, catalogador de libros, y gestor del archivo histórico del Municipio.
Disciplinado, estudioso y metódico, se ha ganado un espacio en la academia y las letras regionales, donde se le valoran investigaciones y aportes a la construcción del concepto de la Pereiranidad y nuevas fuentes para la búsqueda de imaginarios de ciudad. Recorre la ciudad, sus bibliotecas y archivos, en ese compromiso constante para preservar, catalogar y difundir la historia de la ciudad. Columnista y consultor experto en temas de planeamiento territorial, derecho urbano y sobre todo el más fiel defensor de la ciudad y sus intereses superiores, como testimonio de agradecimiento y compromiso ciudadano.
El dialogo con el ex alcalde es fraterno, abierto, con puntos y escenarios comunes; dado su conocimiento sobre el sincretismo en las raíces caucanas y antioqueñas que hace de Pereira una ciudad de desafíos, oportunidades y encuentros.
¿Cómo son sus inicios en el mundo de la historia?
Mis inicios en el mundo de la historia vienen de hace mucho tiempo. En la época de colegio ya tenía inquietudes literarias y de la historia como por ejemplo conocer más sobre los temas de independencia; en la universidad ya en una etapa más avanzada me preocupé por estudiar más sobre historia económica, del país, política y social. Finalmente en la maestría de historia aprendí de una forma académica a historiar y aprendí sobre todos los procesos de formación de lo que significa la nueva historia de Colombia y la historia Regional.

De su tesis de grado sobre maestría en historia nace el archivo histórico ¿Qué avances se tienen?
Desde la primera clase en la maestría de historia, tuve la inquietud por sugerencia del profesor Sebastián Martínez de elaborar la tesis alrededor del Archivo Histórico de Pereira que hacía falta. En los dos años de duración de la maestría en la Universidad Tecnológica de Pereira, estuve procesando, tejiendo la idea y escribiéndola, para que una vez terminada la maestría me pudiera graduar con una tesis llamada la Construcción del Archivo Histórico de Pereira. Posteriormente y graduado de la maestría, me quedé durante dos años frente al Concejo de Pereira para que pudiera ser articulada a la institucionalidad como la alcaldía. Se elaboró el proyecto de acuerdo y se llevó al Concejo donde fue aprobado y hoy en día está el archivo histórico de la ciudad, documentado, orientado y articulado a la Alcaldía de la ciudad. EL sitio que se ha designado para ubicar el archivo es la estación del mega cable de la UTP.
Uno de sus primeros libros palabra y talento, eso sobre crecimiento personal ¿Qué lo inspiró?
El crecimiento personal viene desde siempre, desde la cuna y se desarrolla con los amigos, en el colegio, la universidad y el trabajo, es un proceso en ascendencia y viene con uno, por ejemplo, las personas tienen un talento para determinada actividad, en mi caso es en el campo de las humanidades, la solidaridad y el compromiso en todas las actividades del día a día. Esta obra se entrego a colegios y escuelas del Municipio.
También aparece como coautor del libro “De la aldea a la ciudad” editado por El Diario ¿Cuál fue su aporte?
En el libro “De la aldea a la ciudad”, mi aporte fue integral porque fue un recorrido de la historiografía de la ciudad en la medida en que se me permitió hacer el prólogo del libro, en el estamos mostrando las distintas temporalidades con algunos autores, algunos escritos de que distintos historiadores, ya sean empíricos o académicos, elaboraron en la ciudad en las distintas etapas desde la fundación hasta los años veinte.
Sus investigaciones le han llevado a profundizar el tema de la pereiranidad, ¿Cómo puede definirse hoy?
Hoy soy más pereirano que cualquier otro raizal nacido en la ciudad, la pereiranidad es un símbolo, una expresión filosófica que le indica al ciudadano que reside en Pereira una identidad y un compromiso con los ciudadanos y con su territorio, ese conjunto de querencias es lo que conocemos como pereiranidad, es lo que siempre he llevado.
¿Qué nuevos elementos han aparecido en la construcción de identidad de ciudad?
Muchos porque la ciudad es una célula viviente, la ciudad es una integración de los ciudadanos con su territorio y la manera en que se interactúa en él. Esa interactuación, ese poblamiento que es tan creciente tanto en orden económico, educativo e industrial, y los requerimientos en cuanto a servicios de salud y del trabajo. Esta ciudad es un polo de atracción de gente que se desplaza de muchas partes, de población flotante que se desplaza a trabajar a la ciudad y residen por ejemplo en Santa Rosa y Dosquebradas, entonces ya no se puede hablar de una sola Pereira, sino de una ciudad Región integrada con la Virginia, Dosquebradas, Santa Rosa y en general con todo el occidente del departamento. Pereira es una ciudad en crecimiento constante que a su vez requiere atención de servicios constantemente.
La historia regional es extensa y compleja ¿qué es mito y que es realidad?
Diría que el mito es la oralidad que se trasmite de generación en generación y que son creencias que van surgiendo en determinadas circunstancias pero que no tienen bases científicas, social o historiográfica de sustentación, en cambio la realidad es lo que constantemente se está viviendo, que es palpable, material, tangible y que tiene una razón de ser que, si puede ser demostrable, por ejemplo, desde la fundación de la ciudad hasta hoy, hay una parte de intangible, llevada a cabo desde una manera cultural y patrimonial.
Las universidades y centros de pensamiento tienen el compromiso de hacer investigación alrededor de hechos comunes y reales, sobre los cuales se escribe la historia de las ciudades. Hay que pasar a la oralidad al texto escrito y catalogado. Una biblioteca no es deposito de libros y revistas, el trabajo del experto es clasificar por autores, temáticas y estructuras semánticas y lingüísticas y dar vida a esos libros y que sean fuente de inspiración a nuevos escritos.
** Gestor cultural/docente universitario



