La inapropiada costumbre de liberar en la naturaleza ciertos animales que son ilegalmente comercializados como mascotas exóticas y los cuales se convierten en un problema grave de manejo al interior de los hogares, siempre deriva en daños ambientales muchas veces irreversibles. Así pasó con el pez león que invadió el mar Caribe y con las pitones de Birmania que se tomaron, literalmente, los Everglades en Florida, Estados Unidos, dado que no tienen depredadores naturales. Algo similar está comenzado a ocurrir con las boas que algunas personas, de manera irresponsable, han abandonado en algunos sectores rurales de Pereira en donde se están reproduciendo y sin ningún enemigo aparente.
Esto se está haciendo más evidente en predios de Cerritos, cuyo ritmo de crecimiento urbanístico es también muy acelerado, al punto que al Hogar de Paso de Fauna Silvestre de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda, Cárder, llegan cada semana entre cuatro a cinco boas. Sobre el tema de las serpientes en general, la Cárder está adelantando una campaña pedagógica a lo largo y ancho del departamento para dar a conocer este tipo de reptiles que generan tanto temor y para informar a la comunidad sobre las mejores prácticas para su manejo, indicó Natalia Carrillo Rivera del Programa de Fauna Silvestre de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda. Con la funcionaria, quien es bióloga con maestría en conservación y manejo de vida silvestre, hablamos sobre este interesante tema.
¿Cuál es el panorama local en materia de serpientes? ¿Cuántas especies nativas tenemos?
Son aproximadamente 50 especies reportadas, pero de esas solo 9 especies son venenosas y la gran mayoría, como en todos los lugares del país, lo que nosotros avistamos siempre son serpientes no venenosas que son las más comunes. Solo en zonas como Pueblo Rico tenemos una abundancia mucho más alta y es donde podemos tener avistamiento más comunes de las especies venenosas.

¿A propósito de eso hay también avistamiento de serpientes en los cascos urbanos?
Reportes de mordeduras no tenemos, de presencia de serpientes sí hemos encontrado algunas corales en zonas rurales de Pereira y Santa Rosa, pero pues han sido muy ocasionales, creo que solo hay un registro en cada uno. En cuanto a episodios de mordeduras, esa información la maneja directamente la Secretaría de Salud pero dentro del trabajo que estamos haciendo en el corregimiento de Santa Cecilia, el año pasado hubo un episodio de mordedura y a raíz de eso es que empezamos a hacer los talleres para que la gente conozca cuáles son las serpientes, cuáles son las venenosas y cuáles no, qué hacer en caso de encontrarse un individuo de estos y como darle la confianza a la gente de que puedan reconocer y conocer que no todas representan un peligro para las personas.
¿Cuáles son las principales diferencias entre unas y otras?
No hay una clave específica, es un combinación de caracteres, por eso la importancia de estos talleres que empezamos con la Universidad Unisarc y la idea es llevar individuos ya colectados para que la gente pueda reconocer sus características, dado que es difícil describir en forma oral, puesto que si alguien no ha visto nunca antes un individuo es muy difícil que usted pueda saber cuándo es pequeño y cuando es grande, lo mismo con las escamas. Por eso es que hemos estado promoviendo estas charlas con individuos, incluso llevamos una boa para que la gente pueda ver de primera mano esas características y pueda reconocer estos animales mucho más fácil.
¿En cualquier circunstancia, sea venenosa o no, qué hacer?
Lo mejor es no molestarla y tomar otro camino. Si usted va por un sendero y se encuentra una serpiente, ella no lo va a atacar a menos que se sienta agredida o se asuste, si usted ve una serpiente simplemente o se devuelve o toma otro camino, o espera que ella se vaya, pero nunca manipularla o molestarla con palos o con cosas, dejarla tranquila y que ella siga su camino o simplemente cambiar de rumbo.
¿En el campo es donde hay que tener mayores cuidados?
Eso sí en la zona rural, que es donde sabemos que hay una alta diversidad de estas especies de serpientes, tener mucho cuidado cuando estamos caminando por el monte. Por ejemplo con las corales el problema son las manos, porque ellas son muy chiquitas y no son capaces de morder los tobillos, pero si alguien está manipulando la hojarasca o mete la mano en el pasto de pronto se puede encontrar una, ahí es el peligro, entonces es tener mucho cuidado. En el día a día de los biólogos, todo el tiempo estamos en campo haciendo inventarios o trabajando en el monte y el éxito de que no seamos mordidos es porque estamos pendientes y tomamos medidas como usar botas de caucho altas y si son zonas por ejemplo como Santa Cecilia y Pueblo Rico, que son verdes y con mucha diversidad de fauna, es más probable que tengamos un encuentro con una serpiente.

¿Cuál es la importancia de las serpientes en el ecosistema natural?
Ahhh… un montón, imagínese que las serpientes se controlan a si mismas, tenemos especies no venenosas que controlan las especies venenosas y así como ratones e insectos, ellas siempre han sido un factor controlador de otras especies, hay unas que son específicas para caracoles, las serpientes como son el depredador natural siempre mantienen la población de caracoles bajo control, ellas tienen un papel muy importante en el ecosistema y en su equilibrio.
Hay una preocupación muy grande con la gran población de boas en Cerritos ¿qué es lo que está pasando?
Sí, es terrible el tema porque la gente no es consciente que a pesar de que la fauna sea colombiana no quiere decir que esté distribuida por todo el país. El caso de las boas es un claro ejemplo de todo el daño que hacemos nosotros al comprar fauna silvestre y después liberarla. Las boas no es una especie común en Cerritos, pero en este momento tenemos una población altísima de boas allí ¿y eso qué implica? que las boas entraron a ejercer una presión sobre las especies de fauna que hay en Cerritos con lo cual se ocasiona un desequilibrio. En este momento, por ejemplo, nos han reportado que mucha gente ha dejado de ver algunas aves, así que todo este tipo de malos manejos de la fauna tienen un impacto ambiental sobre nuestro territorio y es de ahí que es tan importante tener conciencia de que no debemos sacar la fauna de su territorio y mucho menos liberar ejemplares sin tener el conocimiento para hacer este tipo de actividades.
¿Esto se puede volver un problema más o menos parecido al de las pitones en Estados Unidos?
Sí, es que se nos está volviendo un problema. A nosotros nos están llegando en promedio cuatro a cinco boas a la semana al Hogar de Paso de Fauna Silvestre y ya estamos pensando en hacer un plan de manejo porque hay que tratar el tema antes de que se nos salga de las manos. Allí tenemos en el momento entre 30 y 40 ejemplares. También nos da susto de esa gente que compra tortugas por ejemplo y también les da por liberarlas, muchas de las cuales no son de la zona y esto nos van a estar haciendo un daño en el territorio.
¿Y es una cantidad exagerada de ejemplares porque no son propias de esta zona?
Sí, y eso es lo que estamos haciendo, realizando algunos estudios de genética, porque el otro tema es que tenemos dos especies de boa, no sabemos si las que liberaron son solo una especie y puede haber hibridación. Antes de poder hacer cualquier cosa con estos individuos tenemos que realizarles análisis genéticos, corroborar que no sean híbridos, que estén en buenas condiciones para poder considerar en liberarlos, pero si por ejemplo salen que son animales híbridos es imposible liberarlos porque si lo hacemos estaremos causando un daño al medio ambiente.
¿Por último, cuál sería su principal recomendación?
Decirle a la gente que las serpientes son animales muy importantes y que tenemos que aprender a diferenciarlas para perder ese miedo y saber que muchas de estas, la gran mayoría, no hacen ningún daño a los seres humanos, sino todo lo contrario, están prestando un servicio ambiental muy importante.
“Hay que aprender a diferenciar las serpientes y perderles el miedo, puesto que la mayoría de ellas no hacen daño a los humanos y prestan un servicio ambiental muy importante”.



