La Universidad Tecnológica de Pereira, en cabeza de un equipo de investigadores del Jardín Botánico UTP, de la Facultad de Ciencias Ambientales y la Maestría en Ingeniería Eléctrica, invitados por la Alcaldía de Pereira, asumió el reto de acompañar el proyecto del cable aéreo de Pereira en su primera línea “Parque Olaya – Terminal – UTP – Villa Santana”, contribuyendo con su experiencia y capacidades institucionales en diferentes fases de desarrollo del proyecto, en lo referente a la dimensión y aspectos ambientales que a este conciernen, lo cual fue una garantía para las diferentes comunidades dentro del área de influencia respecto a la sustentabilidad ambiental de este. Después de la evaluación por parte de la autoridad ambiental (Agencia Nacional de Licencias Ambientales – ANLA) se obtuvo la recomendación y aval para la exclusión del IVA en la importación de los equipos usados en el sistema cable aéreo, lo cual le representó para el municipio de Pereira y todos sus ciudadanos el ahorro de $9.865.512.507 provenientes de sus impuestos y rentas. Sobre el aporte de los docentes e investigadores de la UTP en el componente ambiental del cable aéreo, hablamos con Jorge Hugo García Sierra, director del Jardín Botánico de la UTP.
¿Cuál fue la participación de la UTP en el componente ambiental del Megacable?
En el 2.017, cuando inició el proyecto en la fase de contratación del ejecutor de la construcción, la UTP realizó un apoyo al proyecto del cable aéreo en el componente ambiental, se empezó a ejecutar un estudio de la línea de base ambiental en el recorrido de la línea del cable Parque Olaya-Terminal-Universidad-Villa Santana. Los estudios incluyeron inventarios de fauna y flora en todo el recorrido con la evaluación de los posibles riesgos ambientales en la ejecución y una propuesta de minimización de los mismos en la construcción de las pilonas y las demás actividades del proyecto que fueron incluidas en un primer borrador del Plan de Manejo Ambiental del proyecto. Esta línea de base ambiental sirvió de punto de partida para que la Alcaldía de Pereira, con el acompañamiento de la UTP, pudiera realizar un seguimiento y un control a lo ejecutado por el contratista teniendo en cuenta la parte ambiental y con base en el conocimiento que ya teníamos. Ellos tuvieron un equipo ambiental que se basó en esa información, la complementó y ejecutaron un Plan de Manejo Ambiental ajustado con muy buenos resultados. La UTP acompañó además el destacar el potencial ambiental existente en la zona de La Dulcera, los bosques del Jardín Botánico, los de El Mirador y el ascenso a Villa Santana dando un valor agregado al proyecto en su parte de operación, el recorrido es especialmente bello por todos los paisajes y bosques que se observan desde las góndolas.

Estación del Megacable en el parque Olaya Herrera, una de las cuatro que hacen parte de la primera línea.
¿Cuáles fueron las conclusiones en cuanto a Huella de Carbono?
De manera paralela hicimos el estudio de la Huella de Carbono del proyecto para medir su impacto negativo o positivo, en este caso el estudio arrojó que el impacto de Megacable es completamente positivo, o sea que tiene una Huella de Carbono positiva debido a que se minimizan las emisiones atmosféricas por parte del transporte público, además de que no genera ruido, que es muy alta la eficiencia del mismo y tiene poco impacto en su construcción y operación, lo cual arroja una Huella de Carbono positiva en donde se destaca ese otro potencial del proyectos. En este punto concluimos que es ambientalmente viable y amigable.
¿Qué se encontró en el inventario de flora y fauna?
En el trayecto del parque Olaya a la Terminal, en el inventario de flora encontramos arborización propia de la silvicultura urbana, árboles urbanos comunes que en su mayor parte pudieron ser protegidos y en el caso contrario se realizó la propuesta de una compensación ambiental en mayor número de individuos y con mejores especies en condiciones de valor ecológico. En la zona de La Dulcera, correspondiente al trayecto Terminal – UTP, se encontraron áreas de protección, con un bosque secundario en regeneración con especies que aunque no son de mucho valor ecológico si tienen valor paisajístico y son importantes para la conservación de la biodiversidad urbana. A diferencia de la zona Parque Olaya – Terminal, donde sobre todo lo que se destacó fue la avifauna, en la zona de La Dulcera (Terminal-UTP) se encontraron registros de pequeños mamíferos, como zarigüeyas, guatines, algunas ardillas y especies comunes de la biodiversidad urbana que se observan en el área y que cada vez son mayores gracias a la conciencia de la gente y al respeto de los corredores naturales a travésde la estructura ecológica principal de las áreas de protección de la ciudad.
¿Y qué hallazgos en el tramo entre la UTP y Villa Santana?
Aquí es más complejo el sistema de flora y fauna porque empezamos a encontrar bosques secundarios más maduros, con mayor y mejor regeneración, especies de valor ecológico y especies de fauna aún más interesantes, por ejemplo los monos nocturnos que se pueden avistar en los bosques de la UTP y en sus alrededores, el zorro plateado, el perro de monte, las ranas dendrobates que son consideradas venenosas pero que están amenazadas y especies de aves de más importancia desde el punto de vista ambiental como especies endémicas tales como la dacnis turquesa, el hormiguerito de parques y otras que están amenazadas. De ahí hacia arriba encontramos los bosques que quedan de la zona de El Mirador y el cerro Canceles en donde hay árboles de muy buen tamaño, algunos de ellos de valor ecológico, donde todavía se puede observar desde las góndólas en este trayecto una buena composición de densidad del bosque y, por supuesto, una muy buena biodiversidad.
¿En síntesis el proyecto es amigable con el medio ambiente?
Sí, claro. Porque a pesar de que atraviesa una zona que ambientalmente es frágil, todas las intervenciones que se hicieron tuvieron en cuenta la prevención de los riesgos, y los riesgos que no se previnieron se pudieron mitigar en el desarrollo de las diferentes obras. Además de eso el balance ambiental del proyecto en el horizonte del tiempo, da un superávit ambiental o una huella de carbono positiva sobre todo porque va a evitar que muchos vehículos de transporte público que antes cubrían estas rutas vayan a estar en funcionamiento durante la operación del cable aéreo. Lo que se va a lograr es que funcionen menos buses llenos de gente hacia los barrios y desde éstos hacia Pereira, desde el parque Olaya hasta la UTP a donde va a traer una gran cantidad de estudiantes y desde la UTP hasta el parque Olaya, los cuales van a ser reemplazados por un transporte que no genera ruido ni contaminación atmosférica. Se cuantifica cuánto se está evitando que el transporte en buses y busetas contamine con dióxido de carbono el medio ambiente y cuanto se va a disminuir con la presencia del proyecto actual, se puede demostrar -mediante estadísticas y datos- que el cable es ambientalmente mejor. Todo eso se cuantifica no solo desde el punto de vista de contaminación atmosférica sino también que hay que hacerle una evaluación energética, por eso el trámite posterior que hicimos nos da un balance positivo y una aprobación.
¿Todo este se refleja en un costo menor por concepto de impuestos y rentas?
Esto tal vez es el mayor aporte de los profesores e investigadores del Jardín Botánico, la Facultad de Ciencias Ambientales y la Maestría en Ingeniería Eléctrica al proyecto y a la ciudad. Existe una normatividad para este tipo de proyectos donde sí se logra demostrar al Ministerio de Medio Ambiente que son ambientalmente sostenible y tienen una huella de carbono positiva, pueden ser objeto de exención del IVA en la compra de todos los equipos del proyecto. En este caso que son cables aéreo demandan una gran cantidad de equipos para su instalación, por eso motivo de la mano de la Alcaldía de Pereira se hizo el esfuerzo para solicitar esa exención para el proyecto ante la Unidad de Planeación Minero Energética y con los datos de disminución de contaminación atmosférica y de eficiencia energética, donde fueron corroborados y nos dieron el visto bueno para llevarlo a la Agencia Nacional de Licencias Ambientales, ANLA, del Ministerio de Medio Ambiente la cual avala al solicitud y nos recomiendan para que nos excluyan del IVA en la importación de los equipos empleados en el sistema. Así le ahorramos a la ciudad casi $10.000 millones por concepto de impuestos y rentas.
“Megacable tiene una Huella de Carbono positiva debido a que se minimizan las emisiones atmosféricas, además de que no genera ruido, es muy alta la eficiencia del mismo y tiene poco impacto en su construcción y operación”.



