Ramiro Tabares Idárraga**
Pereirano legítimo. Creció por el sector de la iglesia de la Balvanera y como chico de esa época terminó los estudios de primaria en la antigua Escuela Manuel S. Buitrago e ingresó al INEM como segunda promoción en 1974. No terminó el bachillerato, ya que sintió el llamado de la patria y salió a prestar servicio militar en una escuela de suboficiales. La milicia no era lo suyo y a los pocos años regresó a la ciudad, sin título, sin empleo y algunos pocos amigos del barrio. Siempre tuvo buena caligrafía y sus primeros diseños, hacían la diferencia. Por recomendación de un amigo, términó laborando en una agencia de publicidad, encargado del diseño y montaje de vallas publicitarias. Trabajó en varias de ellas, perfeccionando la caligrafía y el diseño de rostros de políticos en campaña, donde siempre hubo polémica, si se trataba de una fotografía o pintura, dada lo parecido del personaje. Fue cuando comprendió que su proyecto de vida estaría ligado al arte. Con ese deseo fervoroso de superación, validó la primaria nuevamente y varios ciclos del bachillerato para adultos hasta que logró graduarse de bachiller del colegio Aquilino Bedoya, en tiempos de la rectora pilosa Lida Montoya. Era el más viejo de su clase, logrando el mejor puntaje del ICFES, obteniendo una beca en la Universidad Tecnológica de Pereira para estudiar Artes Visuales. Allí en el alma mater, era el abuelo del grupo, donde logró graduarse en 2010 con los cincuenta años ya cumplidos. El maestro Quintana, es un símbolo de superación. Se dio a la tarea de prepararse y concursar para el ingreso a la carrera docente y lo logró en 2016, siendo asignado al colegio María Auxiliadora en Santuario Risaralda, encargado del área de educación artística. Allí ejerce con vocación y más que orientador, es un amigo de sus estudiantes, a los cuales llena de afecto y cariño.
¿Cómo artista de la academia qué influencias le quedan de la UTP?
El programa de Artes Visuales es muy completo. Los estudiantes tienen la oportunidad de acceder a docentes-artistas con gran trayectoria, los cuales son los encargados de trabajar la malla curricular, recorriendo todas las escuelas del pensamiento artístico y cultural, donde los alumnos, van ubicándose dadas sus preferencias y competencias. La formación artística, es propia de la universidad y es vital asistir a sus clases y talleres a fin de ser personas integrales.
¿Cuál es su trayectoria artística?
Tengo aproximadamente 250 obras entre retratos, paisajes, murales, bodegones y lienzos inéditos. La obra está dispersa por todo el país y en galerías privadas de la región. A nivel de participación en exposiciones individuales y colectivas, tengo para citar:
-Exposición “Cartón Pintado”, Centro Cultural Lucy Tejada, 15 obras en material reciclado.
-Colectivas, mi obra se ha expuesto en la sala de Torre Central, la sala Carlos Drews del teatro Santiago Londoño y en el Colombo americano. En Dosquebradas he participado en tres exposiciones colectivas en el centro comercial El Progreso.
He sido jurado en varias oportunidades del salón de arte Joven de Dosquebradas. Mi mayor obras está relacionada con el sesquicentenario de Pereira, donde gané la convocatoria de arte público, y se pintaron 70 mobiliarios con personajes de la historia de la ciudad, un proyecto liderado por UNE Telefónica. Fue un proyecto de investigación que terminó como arte público, y aun a pesar del vandalismo quedan muy pocas; debería retomarse el tema por parte de alguna entidad. Ese trabajo me hizo merecedor de la entrega de un galardón por parte de la Alcaldía como uno de los 150 personajes en la historia de Pereira. En Dosquebradas me entregaron la medalla al merito artístico.

El artista Albeiro Quintana Toro al lado de una de sus obras.
¿Qué referentes tiene en el mundo del arte?
Me identifico con las escuelas del arte contemporáneo. Manejo un concepto ecléptico de las diferentes tendencias y estilos. Admiro el trabajo de pintores como el austriaco Voka y la francesa Franciose Neylly. En Colombia resalto el trabajo del maestro Botero por su expresionismo y resalto la identidad del maestro Obregón. A nivel local hay dos pintores valiosos por su alta capacidad creativa, son Ricardo Mariscal y el artista visual James Llanos. Mi impronta creativa está signada por la Mancha del Color, que es un estilo propio, una marca para dar vida a través del color.
¿En Colombia se vive del arte?
Es muy complejo. Nuestra sociedad no tiene aún esa cultura de apoyar los artistas adquiriendo sus obras y asistiendo a museo. Por eso siempre recomiendo a los artistas jóvenes tener otra profesión para poder vivir. Hoy con el mundo del internet ya es mas importante la publicidad que la misma creación. Hay que visibilizar el trabajo de las universidades y lo que estén haciendo las nuevas generaciones en los planteles educativos. Se necesitan apoyos económicos y becas para las universidades.
¿Cómo ha sido su trabajo de docente?
Es una pasión. Hay que ir más allá de ser orientador de unos saberes y ser un consejero de los estudiantes. Hay que hacer un replanteamiento de los pénsums académicos propuestos por el MEN y no enseñar lo mismo a todos los estudiantes. ¿Dónde quedan las capacidades y los talentos? En mi caso en Santuario, he logrado descubrir y apoyar unos talentos especiales que han terminado como estudiantes de artes en las universidades de Caldas y en la UTP. Pero esto tiene que ser masivo. Son muy pocos los que logran hacer el tránsito del colegio a la universidad. En Santuario hay pocas oportunidades para los jóvenes. Es un pueblo que vive de las remesas. El diálogo con estudiantes, me ha permitido conocer sus sueños y aspiraciones. Debe haber más oportunidades para no verse obligado a emigrar a otros países. Faltan proyectos de integración y acercamiento de los jóvenes al mundo del arte y la cultura.

¿En qué proyectos está trabajando en la actualidad?
Estoy desarrollando el proyecto CHAMANES, fase investigación, es un reconocimiento al trabajo de unos personajes muy ligados a nuestra cultura. Se trata de los chamanes, brujos, brujas, mediquillos y curanderos, los cuales tienen presencia viva en las comunidades rurales, especialmente. Ante la falta de médicos y centros de atención, estos personajes cobran vida para salvar vidas, matrimonios y relaciones de pareja. También están las parteras y lectores del tabaco y el tarot. Como estoy próximo al retiro forzoso, me veo a mediano plazo instalado en mi casa, con mi familia, alrededor de un taller, para seguir pintando y terminando otros personajes de la historia de la humanidad, los cuales están en diseño, pero que deben convertirse en una obra de arte.
** Gestor cultural/docente universitario.
“Nuestra sociedad no tiene aún esa cultura de apoyar los artistas adquiriendo sus obras y asistiendo a museo. Por eso siempre recomiendo a los artistas jóvenes tener otra profesión para poder vivir”.



