Sobre el aire frío flota en el ambiente un aroma especial a tierra, trabajadores expertos la sacude y moldea con toda la pericia, tienen estos trabajadores el sudor y el olor a dignidad impregnado en su talento de creadores porque trasforman con su danza de dedos la popular “chatarra” de acero en piezas para avión, despulpadoras de café, maquinaria agrícola y las primeras estufas inteligentes de leña en el mundo. Me dice Diego, uno de ellos de este lugar ubicado en el ombligo de Santa Rosa de Cabal, que solo él alcanza a hacer en un día unas 80 planchas para fogones de leña. La historia se remonta a los años 60 cuando un brillante bachiller del Instituto Técnico Industrial inventó, junto con otro compañero de aulas, un piñón cónico helicoidal. “Unos adelantados para la época”, expresarían meses después varios industriales quienes les dieron trabajo y rueda suelta a su imaginación e inventiva su generis… Su nombre es Diego Antonio Ramírez Vélez, quien llegó a vivir en Santa Rosa de Cabal en unas condiciones económicas difíciles, pero supo salir adelante porque fue además un educando becado y con préstamos del Icetex. Entró muy pronto a trabajar a la empresa Industria Indujara” como empleado, pero al fallecer el propietario Jairo Antonio Jaramillo, se hizo socio de la viuda, Luz Mary Gómez. Cruzaron ideas, tiraron números y sacaron adelante semejante empresa que hoy por hoy, genera más de 120 empleos directos y unos 5.000 indirectos mediante concesiones y alianzas empresariales y de distribución de sus innumerables productos.
¿Cómo comenzó esta aventura laboral?
Inicialmente yo le propuse al propietario que trabajaramos juntos, pero él en cambio me dijo: pues sí, pero consígase un torno, que para la época valía mucho dinero, pero era la única condición para ingresar a la sociedad, hice préstamos inclusive con mi suegro, quien me prestó una cantidad considerable de dinero para conseguirlo y lo logré. Comenzamos juntos a sacar adelante la empresa hasta su fallecimiento y luego, me asocié con la viuda y aquí estamos hasta el sol de éste día.
¿Qué fabricaron inicialmente?
Primero se fabricaron cucharas, cucharones, bateas, sartenes y todo los relacionado con el ramo. Pero en la segunda época de la empresa ya con la socia, comenzamos a idear con el torno para sacar adelante productos como poleas, rodachines para secadoras de café y lo relacionado con el servicio de torno.
¿Y cuando comenzaron a hacer las tapas para alcantarillas?
Hace aproximadamente trece años, tres meses, tres días…

¿Y ahora que fabrican, entonces?
Tenemos un catálogo amplio de objetos metalúrgicos, pero la novedad son ahora los fogones inteligentes y ecológicos de leña. Nos sentimos orgullosos de equipo de trabajo puesto que, según la Cámara de Comercio de Santa Rosa, nuestra empresa está entre las 50 empresas más rentables de acá.
¿Y de todos los productos que fabrican cuál es el que más aprecia?
La estufa eficiente de leña, porque hemos logrado llegar a muchos hogares y rincones de toda Colombia, en donde aquellas mujeres humildes y campesinas, quienes con sus esposos e hijos están recogiendo leña para sus quehaceres, pero ya no sufren con el humo en sus ojos, ni se enferman de las vías respiratorias y mucho menos de cáncer.
¿Y quienes creyeron primero en este invento?
Fue la Corporación Autónoma Regional del Centro de Antioquia, Cortantioquia. Ellos nos compraron las primeras estufas que inventamos y con la ayuda de nosotros las instalamos en decenas de hogares del campo paisa. Fue nuestro primer éxito empresarial a gran escala. Pero ahora inclusive la Cárder aquí y en muchos otros departamentos constantemente nos hacen los pedidos, pero el secreto también está en otro colaborador incansable de esta empresa.
Luego de manera telefónica podemos abordar entonces a otro protagonista de este éxito empresarial. Él es Orlando González, la persona encargada de comercializar a nivel nacional, y muy pronto en el exterior, las cocinas inteligentes de leña.
¿Dónde están vendiendo este producto?
Prácticamente en todo el país trabajamos con el sector gubernamental, sobre todo con las Corporaciones Autónomas Regionales, el Ministerio del Medio Ambiente, las Alcaldías y las Gobernaciones.

La chatarra, principal materia prima de esta innovadora empresa.
¿Es esta una solución a las cocinas del campo en Colombia?
Sí, claro en un 100%c porque esta estufa reduce las emisiones de material articulado en el medio ambiente, además reduce el consumo de madera y leña, puesto que está trabajando en promedio de dos kilos de madera por hora.
¿Cuánto tiempo lleva con Indujara?
Unos 15 años y hemos logrado ya colocar en el mercado unas 140.000 estufas. Tenemos con esta empresa una alianza estratégica de muchos años y sobre todo hemos conservado un proceso industrial que se llama lealtad.
Pero nos trasladamos luego, a las afuera de este municipio de las araucarias, en lo que antes fue una hacienda santarrosana, allí está la otra protagonista creativa de la empresa, donde nos recibe y orienta la otra protagonista de esta aventura empresarial de acero y valor humano. Se trata de Luz Mary Gómez Palau.
¿Usted en esta aventura empresarial de estufas a qué se dedica?
Hemos salido adelante con el legado que dejó mi esposo, la verdad con mucha lucha y sobre todo constancia, con muchas ganas de laborar y generar empleo en nuestro municipio, quedé de un momento a otro viuda y con tres hijos; solo yo podía sacarlos a ellos, y a la empresa adelante, por lo que entonces hablé con Diego quien estaba ya trabajando con nosotros, y le propuse que nos asociáramos y logramos sacar avante nuestras ideas y proyectos industriales.
¿Por qué he visto tanta gente joven vinculada con ustedes?
Es que aquí estas labores no son de tanto estudio, sino de ganas de hacer las cosas bien, aquí aprenden rápido, llegan muchos chicos del Sena con elementos básicos por ejemplo de soldadura, pero aquí en realidad terminan es aprendiendo, desarrollando e impulsando nuestras ideas creativas y nos gusta precisamente la gente joven porque aquí, los formamos prácticamente, y generamos así, más empleo en nuestra población.
¿Y cómo ha hecho Luz Mary para cuidar el billetico?
Es que soy muy juiciosa. (se ríe). Pero creo que las mujeres manejamos mucho mejor la plata y los recursos económicos, porque sabemos exactamente cuándo se puede gastar y cuando no; ello ha dado como resultado junto con labor gerencial de Diego, que ésta sea una empresa pujante, inclusive le revelo que, en estos dos años, no despedimos empleados y, por el contrario, los resultados económicos fueron muy buenos a raíz del éxito del fogón inteligente y ecológico de leña para el campo colombiano.
Colaboración especial
John Jairo Posada Castaño
“Con la estufa eficiente de leña hemos logrado llegar a muchos hogares y rincones de toda Colombia, en donde aquellas mujeres humildes y campesinas, ya no sufren con el humo en sus ojos, ni se enferman de las vías respiratorias…”



