La pandemia del coronavirus trajo una nueva realidad: el imperio del mundo digital. Esta transformación, que para algunos sectores llegó en forma tan inesperada como inevitable, ha tocado todas las áreas de la vida cotidiana, desde el trabajo, la educación, la salud, el comercio y las relaciones sociales, hasta la política, la religión y la espiritualidad. Antes de la llegada del Covid-19 resultaba impensable que las misas y aún celebraciones tan importantes como la Semana Santa de la Iglesia Católica se tuvieran que realizar a través de páginas Web y de redes sociales ante el confinamiento obligatorio decretado para evitar la propagación del virus. Acerca de cómo está viviendo la Diócesis de Pereira esta realidad, hablamos con el sacerdote Óscar Gutiérrez Pineda, quien desde la primera semana de enero está cargo del Área de Comunicaciones.
¿La Diócesis de Pereira cómo está afrontando las consecuencias de esta pandemia?
Permítame decirle primero que cuando nos dijeron en Colombia que teníamos que cerrar los templos eso generó una gran conmoción no solo a nivel del clero sino de los bautizados, de los fieles, porque el templo es un punto de referencia muy importante. De hecho el Obispo de Pereira, ahora que habla de los 70 años de la Diócesis, ha dicho que el templo es un centro de encuentro, es una casa diferente donde nos encontramos a orar como comunidad. La pandemia generó de parte de los Sacerdotes un replanteamiento de su pastoral y de su manera de anunciar la palabra, además no nos podíamos quedar quietos con los templos cerrados porque la gente necesitaba del acompañamiento espiritual y más en una pandemia inédita que no la habíamos tenido desde hace 100 años. En esta situación inédita en todo su proceso necesitábamos ser pastores que acompañaban a la comunidad, eso generó una audacia pastoral: los sacerdotes nos metimos a los procesos digitales y a las redes sociales como YouTube, Facebook e Instagram dando mensajes de esperanza y transmitiendo las eucaristías. Es un fenómeno muy especial porque la pandemia en vez de silenciarnos y aunque se cerraron los templos, nos abrió miles de portales donde se permiten encuentros espirituales con la comunidad eclesiástica.

Santiago Giraldo, el mejor tenista risaraldense, es el embajador ambiental de la Cárder y acompaña las acciones de siembra de árboles.
Este proceso no tiene vuelta atrás ¿cómo lo están manejando en la Diócesis?
Las redes sociales y la virtualidad no tienen marcha atrás, son una ventana que se abrió y que llegó para quedarse y para siempre. Nosotros lo estamos utilizando de una manera muy eficiente porque además nos permite un diálogo muy interactivo con la gente, mientras que la eucaristía era una celebración, una especie de monólogo donde el sacerdote hablaba y la gente simplemente respondía con unas fórmulas ya preestablecidas, las redes sociales nos permiten descubrir que las personas pueden interactuar en el tema de las homilías, disentir o aceptar las cosas que el sacerdote está diciendo. Es una experiencia que produce un enriquecimiento muy válido y necesario para la vida de los fieles y nosotros tenemos que seguir aprovechando esos espacios. Además el papa Francisco, es un papa muy mediático, si bien Juan Pablo II era un hombre que se conectaba muy fácil con el mundo y con los jóvenes, el papa Francisco es un hombre muy mediático, de hecho cada mes está sacando un video para entrar en comunión con la gente. Nosotros no podemos estar al margen de lo que está sucediendo hoy en la iglesia universal, los medios de comunicación de la iglesia a nivel universal, como Vatican Media y los portales al servicio del Vaticano, generan muchas propuestas de contenido en todas las redes sociales y la Diócesis de Pereira tiene que ponerse a la vanguardia en ese sentido. El Obispo Monseñor Rigoberto Corredor está realizando un video mensual, constantemente se está comunicando con la gente y esta es una propuesta que tenemos que aprovechar para el bien de la evangelización. El evangelio llegó para quedarse a través de las redes sociales.
¿Pero hay ceremos que necesariamente tienen que ser presenciales?
Claro, hay cosas que por supuesto nunca las va a reemplazar la virtualidad, en eso estamos totalmente de acuerdo, tales como la confesión, la comunión, el diálogo espiritual, la orientación con el consejero, son situaciones que requieren la presencialidad. De hecho el papa Francisco nos advirtió que la eucaristía no la podíamos dejar en el plano de lo virtual, que era necesario volvernos a encontrar en la celebración eucarística, eso es fundamental entenderlo. La eucaristía virtual nunca reemplazará la presencial y la presencial es la primera, es la que nosotros debemos buscar, sin embargo hay otros procesos de formación, de acompañamiento espiritual que se pueden hacer a través de la virtualidad. Además la virtualidad nos permite encontrarnos con personas que están en diferentes países pero que están ávidas de conocer cómo vivir su espiritualidad, nosotros no podemos desaprovechar esos espacios, yo creo que tiene que haber una integración muy madura en lo virtual y lo presencial.
¿Qué estrategias digitales utiliza la Diócesis de Pereira?
La Diócesis en este momento se está abriendo camino, tiene un portal Web que se llama Diócesis de Pereira, tiene un portal especial para la catequesis, la Universidad Católica que pertenece a la Diócesis tiene un portal al servicio de los estudiantes y nosotros estamos incursionando en todas las plataformas digitales como son YouTube, Facebook e Instagram donde también nos encuentran como Diócesis de Pereira. A través de todas estas plataformas la gente puede acceder, ahora el plan ambicioso es el siguiente: que la gente a través del link de la Diócesis de Pereira pueda llegar a las parroquias y conocer lo que se está haciendo de manera digital en las diferentes parroquias, no solo para saber los horarios sino para tener actuaciones interactivas.

La Diócesis está cumpliendo 70 años ¿cómo se está conmemorando esta fecha?
Mañana domingo saldrá en este diario un artículo de Monseñor Rigoberto donde hace un análisis antropológico, filosófico y teológico de una Diócesis que está al servicio de una comunidad, de la sociedad pereirana y de una Pereira que nació en la cuna de la eucaristía a través del padre Remigio Antonio Cañarte. Después viene un proceso que se llama “Los 70 Hechos Diocesanos”, un trabajo especial hecho por el rector de la Universidad Católica de Pereira, padre Behitman Alberto Céspedes, donde realiza un viaje por los 70 hechos más importantes que tiene la Diócesis, como Cáritas Diocesanas, la Universidad Católica Popular del Risaralda, la Red de Evangelización, en donde somos pioneros a nivel del país y de América Latina, los diferentes colegios que nosotros tenemos como el Baltazar Álvarez, la Casa Santa María un hogar para los adultos mayores, la emisora Belén de Umbría que es de la iglesia católica y la presencia a través de las diferentes parroquias. Vamos a resaltar las primeras parroquias de la Diócesis dado que tenemos íconos como las parroquias del Claret, Nuestra Señora del Carmen -que han llamado parroquia de San José-, la Catedral de Pereira, que son edificios icónicos que hablan de una Diócesis que ha estado en proceso de valorización constante y acompañamiento permanente de la gente.
Diócesis de Pereira
La jurisdicción de la Diócesis abarca los14 municipios de Risaralda y algunos del departamento Caldas como Viterbo, Marmato, San José y Risaralda. En total son 115 parroquias atendidas por igual número de sacerdotes. Incluye además el Seminario Mayor donde se están formando 50 futuros sacerdotes, planteles educativos como los colegios Diocesano Baltazar Álvarez y Compartir Las Brisas e instituciones de orden social como la Casa Santa María (asilo de ancianos) y laFundación Cáritas.
“La pandemia en vez de silenciarnos, y aunque se cerraron los templos, nos abrió miles de portales donde se permiten encuentros espirituales con la comunidad eclesiástica”.



