Ramiro Tabares Idárraga
Columnista
Un matrimonio se acercó hasta las oficinas del magistrado para iniciar los tramites de divorcio. Al jurista le llamo la atención, cuando accedió al expediente la causal del divorcio que decía: “por la acción de un perro chismoso”.
En su amplia experiencia de ver y conocer todo tipo de querellas, jamás en su magistratura había tenido un caso similar. Con curiosidad de mozalbete y vecina con lengua viperina, priorizo el caso y cito a las partes.
¿Qué pasa con uds., como así que un perro chismoso, es causal para pedir el divorcio?
La mujer inició contando que un día llego a su casa en horas de la noche, y que su perro Kaliman estaba inquieto, no dejaba de ladrar e indicaba sobre la presencia de extraños. Ella siguió al can hacia el interior de la vivienda y encontró a su esposo aplicando masajes a una bella y esbelta joven. Ella muy extrañada recrimino al marido y agradeció al perro.
El esposo en su defensar argumento que tal situación era cierta, pero que no tenia nada que ocultar. Explicó sobre sus problemas económicos, que el salario de ella no alcanza; y por ello tomó la iniciativa de dar masajes, ya que hizo un curso por internet. Agregó que si le iba a contar a su esposa, pero que el perro chismoso se adelantó. Por lo anterior, está solicitando el divorcio y que el perro salga de sus vidas.
Para el juez, era una situación inédita. No hay precedente jurídico al respecto. Se trata de una relación de pareja que sufre la realidad del alto costo de vida, pero tienen a todas luces un compañero fiel, decido a defender los intereses de familia. Su naturaleza y esencia, es esa.
La sala de audiencias estaba repleta y acompañada de un silencio sepulcral. Todos estaban interesados en la decisión del juez, ya que el caso se había hecho viral por tan insólita situación. Había todo tipo de especulaciones y hasta apuestas se hacían en la calle, donde el tumulto impedía la movilidad.
“La solicitud de divorcio, es negada. Tienen un problema de comunicación que uds. mismos deben resolver. A su relación le falta confianza y esa se gana con hechos y no palabras. En cuanto al perro, les ordeno traerlo hasta acá que lo vamos a adoptar, nombrándolo detective con salario y prestaciones”.

