No es impresión suya, en las últimas semanas la temperatura ha subido considerablemente y todo se debe a que el país empezó a sentir los efectos del Fenómeno del Niño, que es la temporada más extrema de sequías que se vive el centro y el sur del continente americano. Según un reporte del Centro de Predicciones Climáticas de la Administración Nacional sobre la Atmósfera y el Océano (Noaa, por sus siglas en inglés), todo apunta a que “las condiciones de El Niño están presentes y se espera que se fortalezcan gradualmente hasta el invierno del hemisferio norte 2023-24”.
¿POR QUÉ LA TEMPERATURA?
Aunque parezca producto del cambio climático, el Fenómeno del Niño hace parte de un ciclo normal y muy grande que produce la Tierra desde hace varias décadas, en el cual el flujo de los vientos alisios, que circulan en el océano Pacífico, cambia de dirección y empieza a viajar de Australia hacia América. De esta manera, el calor que se concentra en las aguas de este lejano país es esparcido por el resto del mar continental, lo cual desencadena la sequía.
SE AVECINA UNA SEQUÍA
Los vientos no solo cambian de dirección, sino que se calientan y poco a poco disminuyen las nubes en el Pacífico, exponiendo a esa región del planeta a una mayor concentración directa de los rayos solares, con lo cual el viento pierde fuerza y disminuyen las lluvias. Como consecuencia adicional, se concentra el calor en el fondo marino y en la superficie, y aumenta la temperatura a nivel global, pues el corte del flujo de aire afecta también al África y Asia. Las aguas superficiales se calientan y se pierde oxígeno, lo cual resulta en un terrible peligro para la vida subacuática. El Fenómeno del Niño tiene una duración media de 12 meses, pero puede alargarse.
EFECTOS CATASTRÓFICOS
Ambientales: A nivel general, la flora y la fauna están en riesgo por la sequía y las altas temperaturas, la cual genera escasez de agua y alimentos. También está latente el riesgo de presentarse incendios forestales que consumen kilómetros de bosques.
Económicos: Debido al impacto ambiental, que pone en riesgo la producción agrícola, se prevé un aumento en los costos de los alimentos, pero también un aumento en el costo de algunos bienes y servicios, como es el caso del recibo de la luz
Sanitarios: El impacto en la salud está asociado con insolaciones, así como la deshidratación con incidencia de generar muertes; adicionalmente, los habitantes de zonas rurales corren el riesgo de incendios. Finalmente, se pueden generar enfermedades riesgosas como el dengue.
NO PODEMOS DERROCHAR ENERGÍA
De acuerdo con Juan Felipe Correa, vocero de Isagen, hay que tener presente que Colombia cuenta con pocos embalses de gran capacidad, los cuales al estar llenos puede asegurar el suministro de energía por 12 meses, “pero la mayoría de los embalses son medianos y su capacidad asegura una duración menor a 3 meses. Además, algunos son usados también para abastecer de agua a grandes ciudades, como es el caso de Bogotá”.
SUBIRÁ LA LUZ
A raíz de la drástica disminución de las lluvias durante el Fenómeno del Niño, las hidroeléctricas moderan el uso del agua para poder tener reservas, pues no se puede determinar si El Niño tomará 6, 9, 12 o más meses. La medida de prevención es la única para asegurar que el país pueda contar con energía 24/7, pero como consecuencia habrá una necesidad de aumentar el precio de la luz como una medida para buscar que los colombianos evitemos abusar de la luz, el televisor y la ducha eléctrica, entre otros electrodomésticos.
Afectaciones al campo
La UNGRD indica que este año el Fenómeno del Niño puede provocar desabastecimiento o racionamiento de agua. En caso de zonas en donde históricamente llueve durante este período, se pueden presentar dos situaciones a nivel de acueductos: racionamiento de agua o desabastecimiento debido a la mala calidad del agua. En materia agrícola, se advierte que habrá “afectación de cultivos debido a incendios forestales y heladas”.
Principales afectaciones
Heladas: Según el Ideam, una helada se origina por la pérdida de calor que sufren las plantas y el suelo durante la noche. La helada es típica en las regiones tropicales del país y ocurre cuando se pierde durante la noche gran cantidad de energía lograda en el día. Por esta razón, los cultivos son susceptibles a quemarse y dañarse por las bajas temperaturas.
Incendios forestales: La Comisión Nacional de Prevención de Riesgos y Atención de Emergencias (CNE) dice que un incendio forestal es el fuego que se propaga sin control a través de vegetación rural o urbana, poniendo en peligro a las personas, los bienes y el medio ambiente.
Baja producción pecuaria: La producción pecuaria es el conjunto de actividades de manejo de especies animales para beneficio de la humanidad. Se prevé que por la falta de agua y alimento este sector produzca menos de lo esperado. Aún no existe un estimado, pues todavía se está evaluando el impacto, lo que sí es seguro es que para el 2024 será de difícil manejo.
Proliferación de plagas: Con el aumento de las temperaturas se dan las condiciones propicias para la proliferación de zancudos y mosquitos transmisores de enfermedades como Zika, Chikungunya y Dengue, por lo cual la recomendación principal es la fumigación y evitar el estancamiento de aguas residuales.
Bajo volumen en las cosechas: Debido a la sequía se afectan cultivos como el banano, arroz, café, cítricos, mora, hortalizas, aguacate y otras frutas, siembras que se dan en su mayoría en las regiones Andina y Caribe. Según el Ideam, entre junio y agosto estas zonas registrarán pocas cantidades de lluvia.
¿CUÁLES SON LAS RECOMENDACIONES?
“Podríamos tener presencia de este fenómeno, por lo menos, hasta el primer trimestre del año 2024”, indicó el Ideam. Las autoridades prevén que los efectos del fenómeno se sientan con mayor fuerza en la región Caribe, Andina y la parte norte de la región Pacífica. Por lo anterior, es importante que los agricultores, especialmente los que están ubicados en las zonas bajas de las cuencas de los ríos, se preparen ante la reducción en la oferta hídrica con bancos de agua sellados, para hacerle frente a las altas temperaturas, el bajo contenido de humedad en el suelo y en la cobertura vegetal. En caso de registrarse heladas en su región, puede optar por acolchados térmicos para poner encima de sus cultivos durante las noches y usar productos protectores a la hora de regar la tierra. En cuanto a los ganaderos, se les recomienda buscar sistemas alternativos de abastecimiento de agua para los animales y ubicarlos bajo la sombra de los árboles. Además, monitorear constantemente el boletín agrometeorológico del Ideam, una herramienta idónea en los procesos de planificación de temporadas de siembra y cosecha.



