Germán A. Ossa E.
Somos un grupo de amigos que nos inventamos un “chat” para estar unidos por el celular con el cine como pretexto para justificarlo. Nació media hora después de haberse terminado el 24 Encuentro Nacional de Críticos y Periodistas de Cine, en agosto pasado, luego de una muy bella tertulia que tuvimos en el lobby del Hotel del Café, nuestra sede habitual de hospedaje de los invitados nacionales e internacionales que vienen cada año para llenar de fantasía cinematográfica el cielo de Pereira, en su cumpleaños, y a decir verdad, hasta ahora, aunque le hemos revuelto cosas diferentes, (Chistes, aunque flojos, imágenes curiosas, pensamientos de famosos, frases románticas e inspiradoras, mensajes subliminales, críticas tiernas, indirectas y satiriconas, etc, moderadamente como lo exigen las reglas), nos ha servido para mantener viva la emoción que nos procura la amistad que emerge de este evento, que es una muestra clara de ese amor que nace cuando se comparten las pasiones por un tema, el deseo de crecer alrededor de un mismo arte y el ánimo de apretar los corazones de otros con el propio, durante un puñado de días en una amplia reunión, a causa de infinidad de sueños que nacen en sitios diferentes y distantes, que es donde llevan sus vidas los que pertenecemos a dicho grupo que con el tiempo parece, se va a convertir en una peligrosa Organización Cultural.
Esta introducción es necesaria, para justificar el tema que nos convoca a redactar este texto en honor al CINE, pues por culpa de una imagen (que es uno de los tantos bellos afiches de películas que posee en su colección nuestro cinéfilo barranquillero Gonzalo Restrepo) que nos llegara hace poco, y que lleva en su interior una estupenda frase, y que me hizo recordar una página de cine hecha hace ya muchos años por el espectacular crítico de cine antioqueño, el Padre Luis Alberto Álvarez, donde en una de las partes de la misma, cita a un lector de barrio que le propone publicar las frases que él estaría en capacidad de regalarle al preparado cinéfilo Álvarez, para que, si las ha de necesitar, las use como subtítulos de las películas a las cuales le haría sus sesudas e inteligentes críticas. Acompañaba su misiva, una pequeña colección de ellas que obviamente, y lo recuerdo muy bien, nos produjeron risas de inmediato.
La película que pone Restrepo es “LUNA” Una fábula siciliana, escrita y dirigida por Fabio Grassadona y Antonio Piazza, y debajo de la bella imagen del flayer, la contundente frase: “Si sueñas con algo, significa que existe”, de la que me apropié para fusilar un micro cuento que dijo: Si sueñas con alguien, significa que existe. Que, de golpe, les gustó a algunos de los participantes del chat, que, entre otras cosas con ello, manifiestan su grata amistad y apoyo para con este cineísta y servidor.
Hace un tiempo, un crítico de cine de la Revista española “Fotogramas”, habló de las frases utilizadas por los Estudios (Las Casas fabricadoras de películas) para promocionar sus cintas, quien puso como ejemplo dos películas ibéricas, cuyas frases utilizadas le llamaron poderosamente la atención.
Una era ‘Bosque de sombras’, que utilizaba la siguiente frase en los posters que ponían en los periódicos: “Un thriller seco, nervioso y con muchas secuencias para el recuerdo”. Esta frase pertenecía a una tal Desirée de Fez de Rockdelux. La revista existe, pero el problema es que está especializada en música, lo cual tira por la borda cualquier credibilidad, y en vez de ayudar, perjudica. ¿No le habría valido más a la agencia publicitaria haber esperado a lo que hubiese comentado el redactor Nacho Vigalando, que es más conocido que la tal Desireé, sobre la película? ¿O sin duda, alguno de los comentarios de otros buenos “bloggers” sobre la misma? Puestos a escoger, ¿qué tendría eso de malo?
Mientras que en este caso es una decisión discutible, que no engaña al espectador, lo empleado por ‘Lola, la película’, sí es muy discutible. La frase que utilizan en la publicidad es la siguiente: “No se la pierdan”, del New York Times. Y es cierto que eso lo publicó el New York Times, pero hace ya 50 años, cuando la misma Lola Flores representó su espectáculo en New York.
Lo que escribió el crítico del famoso periódico, “ni baila como una gran bailadora, ni canta como una gran cantaora, pero no se la pierdan”, no tiene ninguna relación con la película. Es decir, aunque no engañen, están jugando con el espectador, ocultando la verdad.
¿Atraerá la frase lo suficiente para que la gente vaya a ver la película? Uno lo desconoce. Pero lo cierto es que su uso provoca que uno lo piense para ir a verla. Ese es el problema de ser engañado por la publicidad.
¿A qué le apunta todo esto? Pues muy sencillo, a que, si se ha de poner un remoquete a algo que valga la pena, debe usarse un remoquete inteligente que también valga la pena, pues es muy probable que, usando uno fofo o inadecuado, en lugar de beneficiar ese producto, en este caso una película de estreno, muy probablemente será peor la cosa, pues en unos casos, de entrada el espectador fino e inteligente, descartará sus ánimos para verla y en el contrario, los espectadores que se animen a ver la cinta propuesta y descubran que lo visto no corresponde a “una realidad”, lo más seguro es que despreciarán por siempre a los responsables de todo, de los realizadores, de sus productores y de los encargados de la venta del filme, pues se convertirán en sus enemigos por siempre.
El espectador aprende a ser bueno, inteligente, preparado, creativo, vivo, pícaro, suspicaz, adelantado y hasta crítico, únicamente, viendo mucho cine, y lo mejor, viendo mucho buen cine, y este, se promociona solo.



