El presidente de la Federación Colombiana de Fútbol, Ramón Jesurún, fue liberado en la noche del lunes, después de pasar varias horas bajo arresto en Miami, Estados Unidos, tras protagonizar una pelea durante la final de la Copa América.
Imágenes compartidas por medios locales la madrugada del martes mostraron al directivo y a su hijo saliendo de la correccional de Miami-Dade (Florida), donde estaban detenidos, y aseguraron a la prensa que fueron ultrajados al ser acusados de agredir a un oficial.
Jesurún y su hijo se dirigían al césped del estadio Hard Rock de Miami para la ceremonia de premiación, tras el partido en el que Argentina derrotó 1-0 a la selección cafetera el domingo. Sin embargo, el personal de seguridad les impidió el acceso, lo que desató una riña.
“Esta credencial dice ‘acceso total’ y un guardia de seguridad lo desconoció”, afirmó Jesurún mostrando un carnet tras recobrar la libertad. “Le insistí (al guardia) en que podía entrar y me empujó, y ahí se armó un tumulto ridículo, injusto”, añadió al periódico El Heraldo.
En videos publicados por medios, se observa al dirigente de 71 años caminando en un estacionamiento junto a su hijo Ramón Jamil, también arrestado por el mismo incidente. Según la prensa, pagaron fianzas de 2.000 y 1.000 dólares respectivamente. Una ficha de la policía del condado de Miami-Dade indicaba que el jefe del fútbol colombiano había sido detenido por cargos de “agresión a oficial/empleado”.
El directivo aseguró que no golpeó a nadie y que solo se defendió: “Yo a nadie golpeé, yo me defendí (…) Miren el video, somos ultrajados”. Por su parte, Jamil comentó: “Han contado la historia como no es, al fin y al cabo somos humanos, a cualquiera nos puede pasar eso”.
La noche del domingo, el estadio Hard Rock de Miami vivió una situación de caos en los ingresos del público para la final de la Copa América, que se definió con un gol de Lautaro Martínez en la prórroga.



