Agua al 2030. Sí, pero no así

En días recientes se conoció la alerta sobre la fragilidad de la Laguna del Otún y la posibilidad que Pereira se quedé sin agua en cinco años. Por esta razón se consultó a Jorge Hernán Marulanda Gómez, biólogo y licenciado en Biología, quien se desempeñó en distintas entidades en saneamiento hídrico, prevención de Riesgos y Desastres, servicio de acueducto y alcantarillado, entre otros.

Marulanda tiene experiencia en proyectos de protección del recurso hídrico y la interacción de los humanos con el mismo.  No se reconoce como ecologista sino como una persona que admira la naturaleza, los procesos que se desarrollan en los ecosistemas y la ‘simbiosis’ con los humanos. Estuvo en la Carder, la Gobernación, el Inderena, Empresas Públicas de Pereira y la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Pereira S.A.S., como independiente trabajó en los ‘territorios nacionales’, con el proyecto ‘Etnobiología en las fronteras fluviales de Colombia’.

Sin apocalipsis

Acerca del anuncio apocalíptico del final del agua para los pereiranos, ¿qué puede decir? “Es una apreciación absolutamente irresponsable, es una lectura perversa de un estudio muy bien hecho por profesionales y que se ve que se leyeron solamente un párrafo, donde decía que existen unos escenarios en los cuales la ciudad podría quedarse sin el agua que necesita (para la demanda), no que se va a quedar sin agua. El estudio habla de tres escenarios: uno optimista, uno tendencial (el que deben mirar) y uno pesimista (no hacer nada)”.

El experto también comenta que si los dirigentes solo miran lo pesimista, enmarcados en que no se puede hacer nada, seguramente no habrá agua ni salud, tampoco vías ni ciudad. “¿Cuál es el contexto para salir a decir nos vamos a quedar sin agua? Es mundial, regional, local, es una apreciación para llamar la atención en la persona, porque no se habla nada de medidas que van a tomar. Pereira tuvo una clase dirigente absolutamente visionaria en 1940, ellos dijeron que había que proteger cuencas, cuando nadie hablaba de eso sino de tumbar monte para el desarrollo y aquí se pararon en contra de eso”.

Qué hacer

Lo ideal según Jorge Marulanda, es que no se tuviera que rogar a los administradores para que las Estaciones Hidroclimatológicas puedan funcionar como se debe. “Gente que las cuide, que tome los datos y verifique si están correctos, para que los datos climáticos tengan validez estadística se necesitan 30 años y si no los empezamos a tener cuándo los vamos a tener. La Estación de la bananera es del Ideam, tiene más de 30 años, pero mide solo caudales. Aguas y Aguas viene instalando estaciones en la cuenca, pero no es su responsabilidad, es de Parques Nacionales y Gobernación”.

Marulanda pregunta: Si la cuenca del río es compartida por tres ciudades, ¿dónde están los esfuerzos administrativos para que Santa Rosa y Dosquebradas conformen un frente común con Pereira para la protección? “Hablando solo de la cuenca, pero la cosa va más allá, porque no es mirar solo la Laguna del Otún, que es impactante a la vista, es mirar las montañas y nevados alrededor, ¿qué se ha hecho para hablar con Caldas, Quindío y Tolima?

“Estuvimos tratando de que se hicieran unos estudios para definir las características de las aguas subterráneas (acuíferos), porque bien manejadas y cuidadas son excelente reservorio, no solo dónde sacarlas, sino dónde cuidarlas, por dónde se recargan, pero no se pudo porque esos estudios no eran inversiones, lo que les importa es el balance financiero”.

El Nevado de Santa Isabel, el glaciar que drenaba hacia el río Otún ya se terminó, pero sigue siendo glaciar para Tolima, Campo Alegre y Campoalegrito y otras cuencas de Caldas.

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN INFORMATIVO

Para estar bien informado, recibe en tu correo noticias e información relevante.

 
- Publicidad -

LO ÚLTIMO

- publicidad -