Una de las formas más atrayentes que tiene la Semana Santa, después de las procesiones, es la música que se escucha en santuarios, plazas, emisoras o balcones, como sucede en Pereira, que a usanza de una tradición sevillana, un teclado, violín y dos voces líricas hacen las delicias acústicas de quienes salen a caminar las procesiones o a visitar los templos en el Centro.
Los ‘Balcones líricos’ es el nombre con el que arrancó esta iniciativa, al licenciado Julio Mejía lo llamaron para ser parte de los mismos, hacia el año 2000. “Los balcones tenían una finalidad muy importante en las procesiones más significativas que realiza la Catedral y se ubicaban en espacios de las edificaciones altas con identificación. Se recreaban los pasos con música sacra y había un momento especial el Viernes Santa al paso del Sepulcro y el Sábado con el paso de la Dolorosa. Esta propuesta emula las famosas saetas españolas”
Uno de los directores
El docente Julio Mejía, tuvo a su cargo la dirección de las Tarimas líricas entre el 2010 y el 2017. Mejía es licenciado en Música de la Universidad de Caldas, especialista en Folclor de la Universidad Santo Tomás de Aquino y Magíster en Educación y Dirección musical de la Universidad Javeriana, en 2014 estuvo en Italia, España y Portugal, por parte de la UTP, donde está vinculado como docente hace 31 años, razón por la cual fue estuvo perfeccionándose como director coral y como formador de voces.
Años después, los mismos fieles, reclamaban que esta música sacra estuviera más en contacto con la gente. “Ahí fue cuando se bajó la propuesta de los balcones y se establecieron las Tarimas líricas, aunque la gente las sigue denominando ‘balcones’, porque así se originaron, pero ahora son parte viva de los momentos de las procesiones que se refieren a la muerte y resurrección de Cristo”.
Momentos
En la ciudad, se ha dinamizado la parte turística en esta temporada. “Eso enriqueció la misma cultura y la Semana Santa, tanto así que ya es considerada a nivel nacional”. ¿Cómo les fue en Pandemia? “En el año 2020, no se pudieron hacer las tarimas, las ceremonias fueron a puerta cerrada y televisadas. Ya en 2022, volvieron con restricciones al cuidado”. ¿Siempre están ubicados en los mismos puntos o varía año tras año? “Algunos años, cuando fueron balcones se variaron, cuando se establecieron como tarimas, se debía contar con un espacio fijo para tener el permiso y que fuera estratégico para los observadores”.
Las tarimas tuvieron cambios: “la administración ya está por cuenta de la Secretaría de Cultura y la maestra Ofelia Torres, ella las tuvo por varios años consecutivos, yo las tuve siete años. Ahora corren por cuenta de Batuta Risaralda y la maestra Maira Alejandra Aguirre en compañía de la maestra torres que las retomó, por su gran experiencia administrativa, como cantante, organizadora y planificadora de todo el proceso de la Semana Santa”.
En el tiempo del profesor Julio, se tenía una selección de cinco pianistas, voces aguda y grave, “sumábamos alrededor de 20 a 23 músicos profesionales”.
“Las tarimas están ubicadas en El Banco de Bogotá, en la calle 19 con carrera 8; otra está en el Parque de La Libertad; una muy bonita e importante es la de la Banda Sinfónica en las escalinatas de la Alcaldía; otra es la del Parque El Lago”.
Don Julio Mejía dice que un concepto muy importante es que la música sacra se compone de toda la liturgia de la Palabra. “Actualmente hay música religiosa, pero no necesariamente Sacra”.



