La bicicleta se convierte para muchas personas en algo más que un deporte, es su opción de transporte, la forma en que conocen el mundo, el medio para recuperar la salud y en el caso de Daniel Alberto Gaviria Echeverry, un joven de 26 años, más pereirano que el Viaducto y su colectivo, la bicicleta es todo lo anterior y más.
Daniel cursa séptimo semestre de Ciencias del Deporte y la Recreación en la UTP, promueve activamente el uso de la bicicleta, bajo el lema pedalear es vivir y cuenta con 7 años de experiencia en el ciclismo de ruta. Con su grupo ha llegado a 200 municipios de Colombia. “La bicicleta nos ha dado la oportunidad de conocer ciertos rincones de Colombia de los que uno poco se entera. Hemos llegado hasta Palomino en La Guajira, saliendo desde Pereira, también al Tolima, Antioquia y Cundinamarca, todos estos recorridos parten de soñar ese lugar que se quiere visitar, por ejemplo, en mi caso conocer el mar”.
Para lograr esto se debe tener una preparación física, nutricional y mental. Cuéntenos un poco más cómo fue el recorrido al extremo norte de Colombia. “Lo primero que hacemos es un trazado de dónde queremos ir, hacer la reserva de hospedaje con anticipación y el acondicionamiento lo hacemos desde dos o tres meses antes para estar en la forma que exige el recorrido. Fueron más o menos 1.250 kilómetros en ocho días: Pereira – la Pintada, Medellín – Yarumal, Caucasia – Sincelejo, Cartagena – Barranquilla y Santa Marta – Palomino”. ¿Quienes lo acompañan? “DyG es un colectivo conformado por entre 10 y 15 personas tanto para la recreación como para el deporte”.
Opción
A muchas personas les gustaría convertir la bicicleta en el medio de transporte, pero piensan en que la ciclorruta no está completa, que está bloqueada por una carreta o un malpar-quiado, en la inseguridad vial y personal. “Pienso que es un camino que se viene trabajando desde hace varios por personas como Santiago Robledo que es el presidente de la Liga y Miguel Ossa que han hecho del ciclismo un estilo de vida, pero sí falta esa cultura y concebir al ciclista como un autor de la cultura vial en la ciudad, porque no solo somos actores que hacemos que el tráfico sea mucho más fácil. Muchas personas salen en su carro desde Dosquebradas y hacen un trancón enorme, cuando solo es atravesar el Viaducto, que son cuatro kilómetros”.
Everesting
El Everesting Challenger es, como su nombre lo indica, un reto a nivel mundial que nació en Reino Unido y en Bélgica, que consiste en subir el desnivel del Monte Everest, cada rampa o subida es un desnivel que se acumula al final de la ruta. “Por ejemplo, subir el Tambo tiene un acumulado de 400 metros y para hacer un Everesting allí tocaría repetirlo alrededor de 25 a 30 veces. Consiste en eso, eliges una subida y la repites tantas veces sea necesario hasta completar los 8.848 metros, en mi caso lo hice en el alto Erazo, que tiene 3.9 kilómetros y la repetí 56 veces, 21 horas pedaleando sin parar, pero se cumplió el objetivo, estoy entre los cinco pereiranos que han hecho este reto. En la bicicleta no es solo pedalear y conocer, sino el empoderamiento que nos da hacer grandes cosas con nuestro cuerpo y nuestras habilidades, soñar que no hay límites”.
Costos
¿Qué tan caro sale ser ciclista? “La mayoría de los deportes son costosos, digamos que es una inversión a largo plazo, porque están invirtiendo en tu cuerpo, en tu salud y en tu vitalidad, pero sí requiere una alimentación balanceada más suplemento de proteína y creatina, ya cuando estamos en carrera se requiere consumir de 60 a 90 gramos de carbohidratos por hora, que se traducen en tres o cuatro bananos si lo ponemos en esos términos, pero solemos hacer combinación de fuentes energéticas. Lo bueno del ciclismo es que se puede exagerar un poquito en el dulce, porque se quema ahí mismo”.
En ciernes
Se viene el Everesting 2.0 y desean que sea abierta al público. Y si hay algo que distingue a un pereirano es el formar empresa, Daniel no se queda atrás y tiene productos para ciclistas. “Creo en el potencial de mi gente y en la apertura a nuevas culturas, economías y tendencias mundiales”.
“No es solo el físico, rompe con lo mental, porque después de que llevas 15 horas pedaleando seguido empiezas a hacerte preguntas metafísicas que uno ni entiende, pero eso es lo bonito. Los invito a todos, la bici es una meditación constante, te conectas contigo mismo, escuchas tu corazón y tu respiración”.
En octubre vuelve el Everesting, los interesados en seguir a Daniel y a su colectivo los pueden hallar en redes sociales como DYG.



