Alex?nder R?os Arboleda
Columnista
Francisco Valencia obrando como un alfil de Samy Merheg, trabaj? incansablemente a lo largo y ancho del departamento, para concitar a la dirigencia conservadora que lo acompa?ara en su prop?sito de lograr ser designado como candidato a la Gobernaci?n, a nombre del Partido Conservador. En su apuesta sostuvo decenas de reuniones con los otros dos precandidatos, ?lvaro Arias y Diego Naranjo. Incluso acordaron el mecanismo de la encuesta como medio para dirimir quien de los tres representar?a el partido. Pacho como le dicen sus amigos, también tuvo el aval de su jefe Merheg para tomarse la foto y asistir a reuniones con el precandidato de la cuerda del alcalde Gallo, el liberal Carlos Alberto Maya. Buscando afanosamente consolidar una f?rmula repitente, que dio los frutos en las elecciones pasadas, en donde Juan Pablo Gallo y Sigifredo Salazar fueron los triunfadores.
La llegada de la cu?ada de Samy Merheg, la exdiputada liberal Juliana Enciso, destruy? la ilusi?n de Pacho, aqu? la amistad con el senador no vali? y tuvo que hacer maletas y convocar a sus seguidores a recoger firmas, para continuar con su aspiraci?n a la Gobernaci?n de Risaralda. La nueva dirigente conservadora est? dando c?tedra de lo que se debe hacer con la escogencia del candidato del partido. Lo primero es incluirla como aspirante en representaci?n del conglomerado Merheg, al cargo del palacio gris. Lo segundo, desconocer el camino recorrido con Arias y Naranjo, en donde se hab?a acordado realizar una encuesta para escoger el candidato y la tercera, convocar a una convenci?n departamental del partido, para que sea en esa instancia, en donde a voto ?limpio? se unge a uno de los tres pre candidatos.
Todo lo narrado, es sin duda el presagio de la ca?da de un partido, no solo por el irregular manejo que le est? dando a la escogencia de su candidato a la Gobernaci?n, con intereses personales y no de fina política. Sum?ndole a esto, la extensa lista de casos de corrupci?n, en donde ninguno de sus m?ximos dirigentes ha salido a convocar una convenci?n departamental o acto p?blico para dar explicaciones y excusas por el fracaso de sus reos.
La incertidumbre de lo que sigue en el Partido Conservador de Risaralda es lo que vive el pa?s, sin una verdadera reforma política. El manejo de las elecciones est? servido a los capitales de dudosa reputaci?n. Ser? candidato quien más ofrezca y en la ecuaci?n final, el erario estar? servido a las triqui?uelas para recuperar lo invertido en campa?a.
P.D. Inconcebible la posici?n de Gustavo Petro con el esfuerzo internacional por buscar una salida democr?tica a la crisis de Venezuela. Lo más inteligente que escribi? en sus redes para descalificar los actos de apoyo al pueblo venezolano con el concierto de la frontera y las ayudas humanitarias, fue decir que el Gobierno nacional estaba de espaldas a la problem?tica de Choc? y La Guajira, desconociendo el esfuerzo presupuestal a esas regiones, en donde la dirigencia política ha sido el mayor verdugo de sus pueblos.
