El propósito de esta entrevista era conversar sobre cómo se hace carrera en la vida universitaria, concretamente en la UTP, desde las bases, pero el maestro Gonzaga Castro Arboleda es un personaje tan profundo que había que aprovechar la ocasión para hablar sobre la vida universitaria y la realidad laboral a la que se enfrentan los colombianos en la actualidad.
Egresado de la promoción 1974, ‘la promoción ideal’ del Deogracias Cardona, según el propio Castro. Como todo bachiller debía encontrar su camino laboral. Para ese entonces era otro país, uno en el que para empezar a laborar solo era ir donde alguien le indicaba, mostrar disposición de realizar la tarea asignada y listo ¡contratado!
Carrera
Gonzaga Castro Arboleda es un maestro – palabra que le encanta – dice que esa categoría le parece más que profesor. “Me defino como un maestro preocupado por la enseñanza y esto fue lo que me permitió trascender y avanzar en cada una de mis etapas, colocándome siempre el listón muy alto, queriendo lograr lo máximo, como dicen por ahí ‘coloque el listón más alto de lo que puedas alcanzar’, para que llegar a resultados satisfactorios”.
De sumar toda su experiencia laboral desde el área administrativa junto con la carrera docente y directivo (director de Escuela, decano y en el presente, director de la Maestría en Comunicación educativa), don Gonzaga alcanza los 50 años en la Universidad, él mismo les dice a sus estudiantes que es Made in UTP. “He hecho muchas cosas que me han permitido posicionarme y que le han dado mucha visibilidad a la Universidad, porque además he sido pasante internacional en varios países, llevando conmigo siempre la misión del maestro y la institucionalidad”.
Vida universitaria
Cuando se desempeñaba en el área administrativa tuvo la oportunidad de hacer una carrera. “Me llamaba la docencia, entonces inicio en la Escuela de Español y Comunicación audiovisual y ese fue mi inicio. Desde ese entonces era muy inquieto con las áreas prácticas como la fotografía, cine y televisión, me convertía ad honorem en el monitor del profesor y terminaba ayudándoles a mis compañeros, eso me fue llevando hasta que una profesora muy querida me dio la oportunidad de compartir la experiencia docente y ahí me fui enganchando”.
Castro ha sido igualmente profesor en la Universidad Libre, en el Areandina, en la Universidad Católica, donde se fue fortaleciendo en el área de multimedia (fotografía, laboratorio, radio, televisión). “Fue algo que se fue tejiendo y consolidando, porque en la Católica estuve en el área de Teorías de la comunicación, entonces iba abonando. Luego hago la Maestría en Comunicación educativa que fortaleció mi perfil y me fui yendo por este camino”.
Realidad laboral
Hace unos 20 años había facultades que formaban profesionales integrales, ahora hay escuelas dentro de las facultades y atomizaron el conocimiento en áreas específicas, ¿desde su visión, por qué se llegó a esto? “Esas son las especializaciones y justamente los desarrollos del conocimiento han hecho que esto se genere, a nosotros nos tocó un pregrado profundo con un universo de conocimiento muy grande, cuando viene la especialización del conocimiento es que se empiezan a separar”.
Pero eso en sí mismo contradice la realidad laboral a la que se enfrentan los egresados, porque en las vacantes solicitan que haga esto y aquello, más lo otro, son tareas como de cuatro profesionales para ser desempeñadas por una sola persona y sin la remuneración que corresponde al tiempo y costo de la carrera. “Tenemos que poner a jugar la necesidad y el perfil, que podamos entregar por demanda de la sociedad el perfil que ella necesita y no creer que estamos formando para responder a necesidades sin asomarnos al entorno en el cual el chico se va a tener que desempeñar”.
La pregunta debe ser cuál es el profesional que necesita la sociedad. “Las competencias básicas son fundamentales, yo peleo mucho en la Universidad porque en cualquier carrera el profesional debe saber leer con comprensión lectora, hablar en público con capacidad argumentativa y capacidad de argumentación antes de la escritura”.
“Muchas empresas dicen si el egresado tiene buenas competencias básicas, yo lo formo en lo que necesito y le pago”.
El maestro Castro comenta que lo complejo del mundo laboral tiene que ver con la descomposición social, por la pérdida de los valores, la ética y la moral en la búsqueda del dinero fácil y hacer lo mínimo con tal de tener más, cuando el mundo se trata de ser realmente quien se es.



