La Secretaría de Educación de Pereira y la empresa privada se unieron para realizar TecnoTalento que consiguió reunir a directivas, docentes y estudiantes, quienes escucharon las intervenciones de verdaderos expertos en temas educativos y del desarrollo humano, como Sandra Chica, consultora estratégica y miembro de la junta directiva del gremio EdTech Colombia.
La humanidad asiste por estos días a los primeros ‘estragos’ del revolcón de la Inteligencia Artificial en la cotidianidad. En la educación, queda mucho por explorar. ¿Qué mensaje trajo a los docentes de Pereira? “Quiero contarles un poco los grandes desafíos, así se titula mi conferencia, porque definitivamente si no nos adaptamos, si no estamos pendientes del cambio, la educación se va a quedar atrás y no podemos, porque estamos formando a los estudiantes que tienen que enfrentarse a este nuevo mundo que se está configurando”.
Humanizar
En una conferencia previa a la suya, se habló del peligro que representa que los niños estén tan ‘empantallados’. ¿Cómo unir los dos mundos: tecnología y humanidad? “Tengo una frase con la que cierro mi conferencia y es que el gran reto de hoy es humanizar la educación aprovechando el potencial que la tecnología nos ofrece. Es decir, cómo unir los dos mundos, sin caer en esa sobreexposición a pantalla, en esa hiperpersonalización de los estudiantes, en que ellos no quieran estar compartiendo como estamos tú y yo de frente. Uno de los retos grandes y del nuevo rol de ese docente es que la IA le va a ayudar a disminuir tiempo o carga administrativa para que se dedique a lo más importante, generar aprendizaje significativo, ser diseñador de experiencias y en eso el maestro va a tener que entender qué implica la presencialidad, implica el hacer, implica otro tipo de cosas. Entonces, cómo lo reconfiguramos para que evitemos esos riesgos que sí son latentes, que están siendo bastante significativos y que definitivamente las cifras de deterioro de salud mental en nuestros países están en aumento sin lugar a dudas”.
Reconfigurar
En otra época se obligaba a hacer los trabajos a mano para evitar el ‘copiar y pegar’. ¿Vamos a volver a eso ahora que la IA puede hacerlo todo en segundos? “Completamente, creo que vamos a volver a cosas sencillas, volver a la base. Hay docentes que ya están prefiriendo las sustentaciones orales, el trabajo a mano, cero dispositivos en el aula. Pero aquí lo importante es cómo el docente entiende que hay una necesidad de reconfiguración de la evaluación y el seguimiento. Es como cuando los docentes en su momento pegaron el grito en el cielo cuando salió la calculadora, en su momento también fue una gran disrupción tecnológica y se pensó que iba a volver perezosos a los estudiantes. Se trata de reconfigurarnos y entender el pensamiento crítico, hacer buenas preguntas y acompañar a los estudiantes es lo que se tiene que poner en el centro”.
La ética
¿Cómo explicarles sobre la ética en el uso de estas herramientas? ¿Hasta dónde sí y hasta dónde no? “A los estudiantes más pequeños hay que empezar por contarles que existe, para qué funciona, por qué nos va a servir, a medida que vamos avanzando, enseñarles el uso responsable, ético y honesto de la Inteligencia Artificial. Ahora se están redefiniendo muchas cosas; el concepto de plagio, el concepto de derechos de autor, entonces debemos enseñarles a contar cómo la usaron, cómo fue ese proceso. La manera es conversar con ellos, acompañarlos en el uso y también desmitificar si la IA es ‘mala’ o no, porque realmente casi todos los que tienen acceso la están usando”.
Brechas
La especialista pone el dedo en la llaga, le preocupa el aumento en la brecha, sobre todo en cuanto a las zonas rurales. “Hablamos de IA, pero en nuestro país la conectividad en zonas rurales es muy baja, profundizará esa brecha donde las personas no tienen acceso a internet ni a dispositivos, o a la formación para usarla. Inclusive en territorios urbanos todavía no hay 100 % de conectividad en las aulas, y eso va a generar diferencias entre estudiantes”. Y hay otra, la generacional: “Totalmente, ahí hay una gran responsabilidad del Estado en cómo llegamos a los adultos, cómo logramos que se integren en esta ola y desde el colegio también, porque nuestros niños van a andar solos y sin el acompañamiento de los padres, muchos de ellos ni siquiera saben que la IA existe. Antes la tradición era sentarse en el comedor a hacer la tarea con la mamá al lado, por eso la responsabilidad de la escuela es tan alta, sin quitarle la que tienen los padres de familia”.
“El gran reto que tenemos hoy es volver a humanizar la educación, aprovechar el gran potencial que la tecnología nos está ofreciendo”.
Sandra afirma que al contrario de lo que se piensa, el rol del maestro no desaparecerá con la IA, más que nunca el docente se vuelve prioritario por la orientación que se debe dar a los estudiantes.



