César Betancur, conocido popularmente como Pucheros, bautizado así por Mario Tierra, está en la ciudad con motivo de la Feria del Libro. Betancur narró sus inicios en los medios nacionales hace 40 años, tras adquirir fama como Rey Nacional de la Trova.
El primer encargo que tuvo Pucheros, fue escribir libretos de radio, lo que resume como el tiempo en que adquirió la disciplina que es la base de lo que llegó posteriormente. Su transición a la televisión, se dio como en algo parecido a una escuela, donde Dago García era el profesor, allí aprendió primero a hacer diálogos, después entró en estructuras narrativas de largo aliento y en la madurez de su carrera sería el libretista de proyectos tan presentes en la memoria de los colombianos, como las series Rigo y Cosiaca, en las que incorporó elementos de costumbrismo y humor, hasta el punto de ponerlos a trovar.
Puro verso
El libretista decidió poner parte de su producción en un libro que contiene escritos que tenía guardados, otros de hechura reciente y que promociona por estos días bajo el título Puro verso. Una compilación de poesía humorística, sonetos, décimas y anécdotas, en los que enfatiza que el humor es una válvula de escape y un acto de civilidad en la vida.
Este apostolado de humor, trova y libretos, moldean y reflejan la memoria nacional. “En Colombia somos cíclicos, hay cosas que uno lee de hace 20 años y es como si estuviera leyendo lo que pasa hoy”.
Trayectoria
La presencia de César Betancur en los medios nacionales se extiende por casi 40 años. Pucheros relata que su primer contacto con la escritura mediática ocurrió en 1985, cuando fue convocado por Crisanto Vargas y Diego Duque para escribir libretos para un programa de Caracol Radio, inicialmente solo escribía, como él dice: “versitos, trovitas”, nunca se imaginó al punto que llegaría.
“Trabajé escribiendo para El Manicomio de Vargasvil, pasé a los Marinillos de La Luciérnaga, y también fui libretista y director de La Zaranda en RCN, un programa vespertino. El ejercicio de escribir todos los días, madrugando para cumplir con la producción diaria”.
En Bogotá, Pucheros desarrolló una gran afición por el teatro. “Necesitaba aprender las estructuras complejas para desarrollar historias”. Dago ya no era el profesor, ahora era un jefe, un compañero de trabajo y juntos realizaron la comedia Infraganti. “Fue muy exitosa, posteriormente Dago la convirtió en película. Después de esto, empecé a escribir telenovelas, la primera novela en televisión fue ‘La Ex’, protagonizada por Rudy Rodríguez. Luego asumí la cabeza de equipos de libretistas, un rol que mantuve por casi 20 años”.
Humor siempre
En la producción de Betancur, el humor prima sobre la rima, el verso y el costumbrismo, es esa picardía paisa que no se ausenta. “Actualmente, trabajo en Betty la fea, para Amazon, pero lo que debemos rescatar de Betty, es el humor porque el resto de los componentes son similares a otras historias de la chica de estrato bajo que lucha por sus sueños”.
Hay una parte de la vida de Pucheros que muchos desconocen y es su tartamudez, la que fue venciendo con la trova. “Cuando uno canta no gaguea. El lenguaje de los versos y las rimas fue crucial porque era bastante tímido, pero la trova me permitía ser fluido en el escenario”.
El tema principal de esta Feria es la Memoria y en Colombia el humor paradójicamente ayuda a dejar la desmemoria tan propia de los colombianos. “Considero que el humor es el espejo en el que el país se mira y se reconoce. Hace poco estuve viendo los videos de Jaime Garzón, a quien asesinaron en 1999, en el siglo pasado, él criticaba políticas y personajes que siguen vigentes, demostrando que el humor nos sirve para sobrellevar una realidad difícil”.
Betancur sabe que es difícil que el humor cambie las malas costumbres, los humoristas señalan y critican el poder, aunque este a menudo se burle de los ciudadanos y sigue sin tomarlos en cuenta. “Sin embargo, el humor es construcción de país. Hacer reír es un apostolado, y la gente agradece infinitamente a quienes lo logran”.
“La rima es un lenguaje tan directo y tan globalizado que, sin que importen orígenes ni contextos, fácilmente encuentra en cualquier fulano conexión con un mito urbano, un nudo gordiano, un laberinto kafkiano, un cuento garciamarquiano, un monje tibetano, un pastor siberiano y un carriel jericoano”.
La distribución del libro corre por cuenta de la librería Te Creo de Danny Hoyos (Susso el paspi), la ilustración de la carátula es de Vladdo y al interior hay más ilustraciones de los caricaturistas más conocidos del país.



