Alejandro Steeven Galeano Moreno es economista de base y científico de datos certificado, relata su trayectoria desde la Gerencia de Innovación hasta convertirse en asesor de la integración de la Inteligencia Artificial (IA) a las tareas de empresas y personas.
Galeano Moreno explica cómo esta tecnología no reemplaza el trabajo humano, sino que lo complementa. El economista de la Universidad Libre de Pereira, es también especialista en alta gerencia y hace un año se certificó internacionalmente como científico de datos en un bootcamp en el que encontró personas de diferentes países y duró un semestre aproximadamente.
Un mundo nuevo
¿Cómo se inició en este tema? “Siempre he sido inquieto, me gusta crear y eso hice durante casi 10 años con la empresa para la que trabajé. Así empecé a interactuar con estos modelos y vi que se podían hacer cosas muy interesantes para las empresas, como automatizaciones, optimización de procesos, aumento de ingresos y disminución de costos, prácticamente todo lo que una empresa persigue”.
El experto comenta que los ingenieros de sistemas y los programadores tienen por lo general una visión muy lógica y matemática de estos recursos, lo que hace que dejen de lado la parte de la viabilidad económica. “Ahí empecé a involucrarme con el tema de la Inteligencia Artificial, un tema que me apasiona de verdad, entonces estudié mucho e investigué, hice cursos, he hecho muchas cosas al respecto”. Así fue como empezó a asesorar empresas en torno a la Inteligencia Artificial.
Seguir aprendiendo
¿Qué sigue ahora en su proceso de formación? “Estoy con un curso previo en la Universidad de Los Andes, ya fui admitido para estudiar la Maestría en Inteligencia Artificial y empiezo en enero, pues a pesar de que uno tiene conocimientos, siempre hay cosas por aprender, ¿no? Es imposible que alguien se las sepa a todas y entre más sabe uno, más se da cuenta que que no sabe, como lo decía Sócrates”. Hay mucho por aprender dice Alejandro Galeano, quien reforzará sus conocimientos en estadística, matemática y programación para tener bases más sólidas.
Compartir el conocimiento
¿Las conferencias que usted da se deben a que usted vio que las empresas necesitaban esto que usted ya había comprendido, o las empresas dijeron este señor es el que sabe lo que nosotros necesitamos? “Llevo tiempo vinculado a empresas que han acatado las sugerencias que les hago respecto a escanear todos los QR en eventos masivos, les he indicado hacer envíos masivos por WhatsApp. Recientemente una de las cosas que surge cuando hablo de la Ciencia de datos y de la Inteligencia Artificial es que me invitan a dar conferencias a sus públicos, algunos de repente pueden tener cierta resistencia al cambio a la tecnología, y hubo muchos espacios donde se discutieron cosas amplias que sí permitieron tener una visión distinta de la Inteligencia Artificial, pero para eso tenemos que meternos en el cuento”.
Hablemos de IA
“La Inteligencia Artificial es pura matemática, detrás se procesan patrones que han sido alimentados previamente, por ejemplo hablemos de la palabra Dosquebradas, para nosotros es la ciudad después del puente, pero para el mundo entero son dos cuerpos de agua. ¿Qué es lo que pasa? Que cuando una Inteligencia Artificial es entrenada, lo que hay por detrás es matemática, estadística, probabilidades, entonces, cuando una inteligencia artificial escucha Dosquebradas, seguramente utilizará lo que tiene más recurrencia en internet. Además, Dosquebradas es muy regional, muy de Risaralda”.
En otro ejemplo entregado por el experto, comentó que estuvo trabajando con personas para generar imágenes y uno de ellos le dijo: “No Alejo, es que eso no sirve, porque yo le pongo La Sagrada Familia para que me saque la imagen del hospital de Armenia, para vender un anuncio y cuando se lo pido, lo que me saca es un cuadro con José, Jesús y María. Le contesté que era apenas normal, porque es más conocido a nivel mundial”.
En este punto Galeano dice que allí es cuando se hace necesario hablar de que hay que tener una ingeniería de prompts de cómo saber preguntarle. “La Inteligencia Artificial es muy buena, pero si uno no sabe preguntarle lo que quiere, no va a tener un buen resultado y se va a terminar frustrando”. Otro ejemplo del trabajo de Alejandro es en un colegio de Bogotá, con quienes implementó un agente de IA para WhatsApp, que les conteste y les ayude a concretar citas para obtener nuevos estudiantes, para cerrar matrículas. “En otro colegio el tema era la Cartera, controlar los recaudos, cuando se hace en efectivo, ellos escriben a un WhatsApp ‘Recaudé a tal cédula tanto dinero’ y automáticamente se va armando un reporte en Excel sin hacer nada más, se arma el historial y se actualiza en tiempo real”.
“El límite es el cielo. Me doy cuenta que esto va a una velocidad que no nos imaginamos y que si en Latinoamérica no nos ponemos pilas a utilizar la IA, las empresas del extranjero que sí lo hagan nos van a quitar el trabajo o los clientes”.
Alejandro Galeano quiere ser parte de la historia y no un simple espectador, no sabe qué viene a futuro con esta rapidez y por eso se capacita constantemente, porque no se lo quiere perder.



