Por Julián Cárdenas Correa
Es probable que muchos colombianos, como es apenas obvio en temas técnicos de TI, ignoren qué es un algoritmo. Pero así el desconocimiento sea una obviedad, no por ello dejaremos de estar influenciados por el sesgo de confirmación, ni mucho menos dejaremos de ser víctimas de los algoritmos que explotan ese sesgo mental inherente a todos nosotros.
Platanizando esta introducción, dado que el sesgo de confirmación se refiere a que nuestra mente busca, interpreta y recuerda información que reafirme nuestras creencias, nuestras convicciones; podemos esperar que nuestra mente busque además, conectarnos con personas que piensan como nosotros.
Ante algoritmos que explotan esta tendencia humana, es apenas obvio esperar que casi todo lo que nos aparece en redes sociales y de información como la Red X, sea lo que dicho algoritmo interpreta como “alineado” con nuestro sesgo mental y así explota nuestro sesgo de confirmación.
Ahora bien, si en mi caso que soy de centro derecha es eso lo que filtra el algoritmo y me envía sólo información que valida y reconfirme mis sesgos mentales, pues necesariamente los colombianos de izquierda son víctimas también a su vez de los algoritmos y ellos reciben mensajes, noticias, opiniones y en general publicaciones que revalidan y se alinean con sus opiniones.
Lo que yo recibo de manera permanente es información que cada día reconfirma que Petro y su gobierno han sido un absoluto desastre.
Supongo que lo que reciben los de izquierda es información que reafirma que Petro es un líder que está haciendo las cosas bien, principalmente por los menos favorecidos y que los demás, los de centro derecha, lo que hemos hecho en estos casi cuatro años es tratar de impedir que Petro logre esa loable transformación.
Ahora, con fe en que las elecciones se definen no por temas ideológicos, sino más por temas emocionales y prácticos de la vida diaria, como el bolsillo; las reflexiones que tenemos que hacer van cambiando y de manera importante.
Voy a especular con que el algoritmo influye, por la usabilidad de las redes, principalmente en temas ideológicos y recae principalmente sobre unas “élites” que se concentran principalmente entre los estratos 4, 5 y 6 y por ende que los colombianos de estratos 1, 2 y 3 que representan el 82% de la población, votan por temas prácticos, temas del día a día, insisto, como su bolsillo.
Si hablamos del bolsillo, a mí me llegan mensajes de alta inflación por el aumento del salario mínimo, mensajes de la creciente informalidad, de alto precio de los combustibles, etc. Y supongo que al de izquierda le llega información de justicia social, de salario digno, de no afectación de la inflación y de aumento del poder adquisitivo, de “la deuda que Duque dejó en el tema combustibles” y así el etcétera sería larguísimo.
¿A qué voy? No será con base en lo que digan las redes y por ende los algoritmos como se definirán las elecciones. Las elecciones se definirán por temas de la cotidianidad, de la calle, de la tienda de barrio, de la percepción de hoy y no por ideologías.
Esperemos que la centro derecha elija bien y logremos corregir el rumbo del país, quienes consideramos que el rumbo está mal, pero que esa persona también le de tranquilidad a los colombianos que creen que se han hecho cosas positivas con los más desfavorecidos.
Creo que visto así, no será tan difícil encontrar las convergencias y los temas que aglutinan.

