El joven escritor se consolida como una de las figuras más prometedoras de la literatura en Pereira. Tras una racha de reconocimientos que incluye una beca, un prestigioso premio nacional de cuento y haber estado en los Estímulos locales.
Jhonattan conversó con Punto Final sobre su trayectoria, sus obsesiones temáticas (los silencios familiares y la masculinidad contemporánea), y el panorama cultural de la ciudad. Deja entrever la disciplina, la versatilidad entre géneros y el rumbo de la letras en la región.
Orígenes
Empecemos por el principio, usted es licenciado en literatura, pero ¿cómo llegó realmente a la escritura profesional? “Desde niño me gustó leer y escribir, siempre he amado los libros. Empecé estudiando teatro y dramaturgia en la Escuela de Teatro de Pereira y realicé estudios en otras ciudades del país. Luego ingresé a la Licenciatura en Español y Literatura, y entré a un taller de poesía que dirigía Giovanni Gómez, llamado ‘La poesía es un viaje’. También empecé a trabajar en el equipo del Festival Luna de Locos y en la Feria del Libro, ahí empecé a escribir más en serio y luego llegaron los libros que he publicado”.
¿Esa es ya su decisión de vida? ¿Se ve escribiendo en 30 años con panza y barba? “Ojalá no sea panzón ni con barba (risas), pero sí, seguiré escribiendo. Tengo dos intereses: el literario y el académico”.
La constancia detrás de todo
A final del año 2025, ganó la beca Nicanor Restrepo Santamaría de la Fundación Sura para realizar una Maestría en Literatura. “Sí, la idea de estudiar es a futuro el doctorado. Vienen otros proyectos de escritura, así que me veo en esas dos funciones”.
Hablemos más de esa beca. ¿Qué exigía y cómo fue el proceso para ganarla? “Resulta que he buscado muchas becas, más de 15, tanto en el país como en el exterior, y en todas me habían dicho que no. Faltaban dos días para que cerrara esta convocatoria y encontré un reel, a lo mejor fue por el algoritmo de mis búsquedas con la información, como ya había participado en otras, tenía los papeles listos y me inscribí. Es una beca por fases, en la que revisan tu hoja de vida, te piden un ensayo y pasas a entrevista. Al final resulté ser uno de los ganadores, son muy pocas becas para Maestría en todo el país, así que estoy muy feliz de poder seguir mis estudios académicos”.

Aparte de la beca, usted ganó recientemente el Premio Nacional de Cuento Jorge Gaitán Durán. ¿De qué se trata este galardón? “Es uno de los premios más prestigiosos del país, organizado por la Secretaría de Cultura del Norte de Santander. Yo me había quedado desempleado, tenía unos cuentos por corregir y vi la convocatoria. Lo envié y la forma en que me enteré fue curiosa: sabía la fecha del veredicto, pero pasé todo el día ocupado, al llegar a casa a las 9 de la noche pensé: ‘Nadie me llamó, seguramente ganó otra persona’. Entré a la página de la Secretaría, vi el video de los ganadores y, después de ver que un amigo de Caldas ganó en Poesía, vi mi nombre en Cuento. Fue una gran sorpresa”.
Los silencios
La obra ganadora se titula ‘Todas las cosas que nunca nos dijimos’. ¿Qué va a encontrar el lector allí? “Hay algo importante: yo nací en Cartago, pero crecí en Puerto Caldas y toda mi formación y afectos están en Pereira. Es una colección de siete cuentos y todos ocurren en esta ciudad, trata especialmente sobre los silencios que se erigen en el corazón de una familia, esas cosas que las parejas o los padres e hijos no se dicen y que se vuelven una bola de nieve insostenible hasta que estalla. También es un libro que le da importancia a la mujer y aborda los conflictos de la masculinidad actual, es muy contemporáneo, tocando temas como el bullying en las escuelas. El libro abre con un cuento llamado ‘Paternidad’ y cierra con uno llamado ‘Maternidad’, tratando de equilibrar la balanza”.
Versatilidad
Viene en racha, porque también ganó Estímulos con un libro de ensayos. ¿A qué le atribuye este éxito reciente? “Creo que se debe a la pasión y a la entrega, en la medida en que uno le da al arte, la vida te devuelve, pero hay que tener mucha disciplina. El libro de ensayos se llama ‘Un enigma signado por el fuego’. Es un libro bonito que reúne ensayos breves sobre la lectura y los libros, pensado para lectores, escritores y promotores. Además, tiene una parte de crítica literaria donde abordo obras de escritores pereiranos como Ana María Jaramillo, Alejandro Velásquez y Rigoberto Gil Montoya”.
¿En qué género se siente más cómodo? “Soy un escritor muy versátil. Creo que depende de la necesidad, hay cosas que solo se pueden decir a través de la poesía, otras ideas persiguen al ensayo o al cuento. Sin embargo, la poesía tiene algo particular y es que exige desnudez, no hay manera de mentir en ella, mientras que en el cuento o la novela puedes maquillar la realidad”.
“Mis planes son leer mucho, es lo que más me gusta. En mi mesa de noche tengo Leviathan de Paul Auster, cuentos de la argentina María Gainza, que me encanta por su extrañeza híbrida y Adiós a las armas de Ernest Hemingway”.
Jhonattan es un excelente conversador y como dato curioso, en su morral lleva tremendo termo con buen café.



