La disputa por la marca “Frisby” en Europa sumó un nuevo episodio esta semana. Frisby España SL informó, en un comunicado fechado el 6 de febrero de 2026 en Madrid, que presentó una demanda reconvencional contra Frisby Colombia, a la que acusa de haberse beneficiado “indebidamente” del conflicto por la mediatización del caso en Europa.
Según la empresa registrada en España, el contraataque jurídico busca que un juzgado mercantil de Alicante ordene la restitución de supuestos beneficios económicos que, a su juicio, se habrían generado entre mayo y diciembre de 2025 por el impacto público de la controversia. Para sustentar ese reclamo, pidió medidas probatorias que incluirían una pericia contable y patrimonial para cuantificar los ingresos que atribuye a ese “efecto” del litigio.
La compañía española también confirmó que el 8 de enero de 2026 radicó un recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Alicante contra una decisión previa del Juzgado de lo Mercantil de esa ciudad, y aseguró que espera una resolución que le permita destrabar su apertura comercial.
El choque tiene antecedentes inmediatos: en noviembre de 2025, un juzgado mercantil de Alicante dictó medidas cautelares que frenaron la apertura de Frisby España y ordenaron suspender el uso comercial de la marca mientras avanzaba el litigio, incluyendo la actividad digital asociada al nombre.
De fondo, el caso gira sobre el principio de territorialidad del derecho marcario en la Unión Europea y sobre el pulso entre el registro local conseguido por la sociedad española y la cadena colombiana —fundada en Pereira— que sostiene que no existe vínculo entre ambas y que el uso del nombre y elementos de identidad genera confusión y competencia desleal.



