Víctor Zuluaga Gómez
El lema que impulsaron los sectores encargados de poner fin a la monarquía francesa en 1789 fue el de “Libertad, igualdad y fraternidad”. En dicho país estaba consolidada una estructura social en donde existía una nobleza hereditaria poseedora de la tierra, unos siervos o trabajadores sin ningún derecho político y una naciente burguesía representada en artesanos que, si bien disponían de recursos económicos, no tenían ningún derecho político. De hecho, por la misma época, se presentaba la misma situación en el resto de países europeos.
Se produjo entonces la revolución y con ella el ascenso al poder de una burguesía que buscó afanosamente la libertad pero que la igualdad no se perfilaba por ninguna parte. De allí que posteriormente en Rusia, llegara al poder un orden político liderado por marxistas que pretendían llegar a esa igualdad no vista en Francia ni en los países en donde la burguesía, el capitalismo, logró llegar al poder.
El panorama que hoy vemos a nivel planetario es el de una gran cantidad de Estado sen donde impera la libertad, pero al mismo tiempo una enorme desigualdad y otros, en donde se supone que se ha logrado la igualdad, pero en donde la libertad es un concepto desconocido. Y ¿La fraternidad?, pues ha sido una permanente ausente y lo estamos viendo en la actualidad cuando los nacionalismos y racismos ocupan un lugar importante en la inmensa mayoría de los Estados.
Todo esto ha llevado a 1a escritora albanesa a plantear que “estamos ante ese interregno distópico del que hablaba Gramsci: el viejo mundo se está muriendo y el nuevo todavía tarda en nacer”. Y este es el tiempo de los monstruos. Creo que so captura con bastante precisión el momento que estamos viviendo, en el que es evidente que ciertos equilibrios políticos se están rompiendo, y hablando de equilibrios, se están rompiendo y que están teniendo lugar transformaciones enormes, pero en el que todavía no sabemos qué es lo que va a reemplazarlos, si algo mejor o algo peor. Y creo que eso es, fundamentalmente, una cuestión de voluntad y de agenda política.
Ejemplos, muchos: cierres de fronteras para inmigrantes, elevación de impuestos para productos importados y un reivindicar que aquí estamos los buenos y allá los malos a quienes es necesario desaparecer.

