El alcalde de Tibú, Norte de Santander, Richar Claro, fue víctima de un atentado la noche del sábado 6 de julio mientras viajaba con su familia hacia La Gabarra. El ataque, perpetrado por hombres armados que instalaron un retén ilegal, dejó el vehículo del mandatario con varios impactos de bala. Afortunadamente, Claro y sus acompañantes salieron ilesos.
El incidente ocurrió en el kilómetro 45, donde los criminales comenzaron a detener y registrar los vehículos que se dirigían al corregimiento de La Gabarra. Según informó Caracol Radio, el alcalde no se detuvo ante las advertencias de los delincuentes, quienes abrieron fuego en su contra.
El coronel Néstor Arévalo, comandante de Policía del departamento, detalló a La W Radio que el vehículo fue impactado, pero ninguno de los ocupantes resultó herido. “Gracias a Dios todos salieron ilesos, no se presentó ningún herido”, afirmó.
Contexto del Ataque
El Catatumbo, una región conflictiva en la frontera con Venezuela, es disputada por varios grupos armados ilegales como el Clan del Golfo, el ELN y disidencias de las FARC. Estos grupos luchan por el control de actividades ilícitas como el narcotráfico, la minería ilegal y la trata de migrantes.
El alto nivel de violencia en la zona ha llevado a constantes enfrentamientos entre estos grupos y la Fuerza Pública, afectando principalmente a la población civil. Desplazamientos y confinamientos forzados son algunas de las trágicas consecuencias de este conflicto.
Historia de Violencia
El antecesor de Claro, Ider Humberto Álvarez García, también fue blanco de ataques y amenazas, lo que lo llevó a abandonar el país en agosto del año pasado. Álvarez fue extorsionado y, al no ceder a las demandas, sufrió un atentado en 2022 en la vía entre La Playa y Ocaña, donde su vehículo recibió 15 impactos de bala.
En esa ocasión, uno de los integrantes de su esquema de seguridad resultó herido. Álvarez se vio obligado a despachar desde Cúcuta y Ocaña debido a las constantes amenazas.



