Un juez de la República legalizó en las últimas horas la captura de Elder José Arteaga Hernández, conocido con los alias de El Costeño o Chipi, señalado de ser el principal articulador del atentado contra el senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, ocurrido el pasado 7 de junio en el parque El Golfito, en la localidad de Fontibón, Bogotá.
Según confirmó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, alias El Costeño habría recibido mil millones de pesos para planear el ataque, coordinar al grupo de sicarios y ejecutar el intento de asesinato contra el dirigente del Centro Democrático, quien aún se encuentra en recuperación.
La captura se produjo en la madrugada del sábado en una vivienda ubicada en el barrio El Muelle, en la localidad de Engativá, sector donde Arteaga se habría desempeñado como barbero y donde también residía el menor de edad que accionó el arma de fuego contra el senador. El Costeño llevaba semanas siendo rastreado por las autoridades, quienes contaron con el apoyo de la ciudadanía y organismos de inteligencia para dar con su paradero.
Las autoridades detallaron que en las próximas horas, Arteaga será imputado por los delitos de tentativa de homicidio agravado, fabricación, porte y tenencia de armas de fuego agravada, concierto para delinquir agravado y uso de menores en la comisión de delitos.
En declaraciones a la prensa, el ministro Sánchez aseguró: “No vamos a parar. Toda la Fuerza Pública, junto a la Fiscalía General de la Nación y en articulación con gobiernos aliados como Estados Unidos, Reino Unido y Emiratos Árabes, seguimos tras los responsables de este ataque que buscaba asesinar a un senador de la República.”
Por su parte, el director general de la Policía, general Carlos Fernando Triana, confirmó que alias El Costeño cuenta con al menos cuatro capturas previas por delitos como microtráfico y porte ilegal de armas, y ha estado vinculado al crimen organizado durante los últimos 20 años.
La recompensa de hasta 3.000 millones de pesos por información que conduzca a los autores intelectuales del atentado permanece vigente, en tanto la investigación continúa avanzando hacia las estructuras criminales que habrían financiado y ordenado el ataque.



