El exmandatario Álvaro Uribe se pronunció este viernes en defensa de su administración y de las acciones de la Fuerza Pública durante la Operación Orión, llevada a cabo en la Comuna 13 de Medellín. En esta intervención, realizada en 2002, participaron cientos de soldados, policías y grupos especiales en un operativo sin precedentes para retomar el control de esa zona de la capital antioqueña. Sin embargo, 22 años después, esta operación continúa siendo objeto de críticas por denuncias de posibles excesos y presuntos casos de falsos positivos.
“La Operación Orión fue una acción necesaria para recuperar la seguridad en Medellín y proteger a los ciudadanos del accionar de grupos armados que azotaban la Comuna 13,” declaró Uribe en un comunicado. “No se puede juzgar con indulgencia a los terroristas mientras se aplica un sesgo implacable contra los militares que arriesgaron sus vidas por el país”, agregó.
Destacó, asimismo, que tras la implementación de la Operación Orión se consiguió devolver la calma a esa área, lo que fomentó el crecimiento del turismo y las iniciativas de inversión social. El exmandatario hizo un repaso de la situación de violencia que se vivía en ese lugar.
El antiguo presidente destacó que, antes de la intervención, la Comuna 13 enfrentaba una grave crisis humanitaria caracterizada por desplazamientos forzados, asesinatos y secuestros cometidos por grupos como el ELN, las Farc y organizaciones paramilitares. “Cuando asumí el cargo, la Comuna 13 estaba bajo el control de terroristas que causaban muertes y secuestros. En los cinco años anteriores a la Operación Orión, Medellín registró más de 15.000 homicidios. Tras la operación, estas cifras disminuyeron significativamente, llegando a menos de un tercio”.Las declaraciones del expresidente han generado reacciones mixtas en el ámbito político y social. Mientras sus seguidores aplauden su defensa de la Fuerza Pública y su crítica a la JEP, sectores de la oposición y organizaciones de derechos humanos rechazan su postura, calificándola de negacionista frente a las graves violaciones documentadas.
En medio de este cruce de posturas, las investigaciones de la JEP continúan, mientras las víctimas de la Comuna 13 siguen esperando justicia y verdad sobre los hechos ocurridos hace más de dos décadas.



