El embajador colombiano en Venezuela, Armando Benedetti, continuará en su cargo hasta el 19 de julio, según un decreto emitido este lunes. Esta decisión ha generado sorpresa debido a las controversias en las que se encuentra involucrado, como el escándalo de las chuzadas y las acusaciones sobre la financiación de la campaña presidencial de Gustavo Petro.
La aceptación inicial de la renuncia de Benedetti como embajador, anunciada por el canciller de Colombia, Álvaro Leyva, el pasado 5 de junio, fue sorprendentemente revertida. “A Benedetti cómo se le puede creer, es increíble. Él mismo dice ‘yo soy un drogadicto’. Pónganse ustedes a pensar, ¿a ustedes les parece que esa puede ser una buena fuente? Por eso, salimos a las velocidades, aceleramos, pusimos el acelerador a fondo y en tres horas se cambió”, expresó Leyva en esa ocasión ante periodistas.
La decisión de aceptar la renuncia de Benedetti, que se esperaba fuera efectiva a partir del 23 de junio, fue tomada para evitar cualquier interferencia en las investigaciones en curso. Sin embargo, el decreto conocido recientemente indica que continuará en su cargo por un período adicional.
El escándalo en el que se ha visto envuelto Benedetti ha generado una serie de acusaciones y revelaciones comprometedoras. La salida del embajador y de Laura Sarabia, otra funcionaria del Gobierno colombiano, fue anunciada por el presidente Gustavo Petro el pasado 2 de junio, tras un incidente con la niñera de Sarabia que escaló a denuncias de robo y chuzadas ilegales.
En medio de estas controversias, la revista Semana reveló audios explosivos en los que Benedetti afirmaba haber conseguido 15.000 millones de pesos para la campaña presidencial de Petro y también insultaba a Laura Sarabia. Estas revelaciones han generado un mayor cuestionamiento sobre la conducta del embajador y su idoneidad para ocupar su posición diplomática.
A pesar de las polémicas, Benedetti expresó su gratitud al presidente Petro por la oportunidad de servir como embajador y afirmó haber logrado el restablecimiento de las relaciones entre Colombia y Venezuela a través de su gestión. Sin embargo, su permanencia en el cargo hasta el 19 de julio plantea interrogantes sobre las implicaciones y consecuencias que esto podría tener tanto a nivel político como diplomático.
Mientras tanto, las investigaciones sobre las acusaciones contra Benedetti continúan, incluyendo la presunta compra de votos y las demás irregularidades que han surgido en el transcurso de este escándalo.



