La reciente captura de Iván Name y Andrés Calle, implicados en un escándalo de corrupción dentro de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) durante el Gobierno Petro, sigue generando debate en el país. La pregunta que más se repite en los medios y entre la ciudadanía es: ¿dónde serán recluidos estos dos congresistas? La respuesta es el emblemático pabellón conocido como el “congresito”, ubicado en el Complejo Carcelario y Penitenciario de Alta, Media y Mínima Seguridad de La Picota, en el sur de Bogotá.
Un pabellón especial para políticos
El “congresito” es una de las 34 zonas del centro penitenciario y se distingue por ser la sección donde se encuentran los políticos, funcionarios públicos y empresarios vinculados a delitos de corrupción. Aunque La Picota tiene capacidad para más de 6.000 reclusos, los dos congresistas estarán en un pabellón especial con 56 celdas, de las cuales solo 32 están ocupadas. Esto significa que los detenidos gozan de mayor espacio que en otros pabellones del complejo. Además, este lugar fue en su momento un centro médico, lo que le confiere una infraestructura más amplia que la de otras áreas de la cárcel.
Privilegios y condiciones en el “congresito”
Una de las características que ha llamado la atención sobre el “congresito” es el nivel de confort que ofrecen sus condiciones. Según un informe de El Tiempo, los presos en este pabellón pueden disfrutar de elementos como computadoras, conexión a internet, televisión e incluso servicios privados de peluquería. Además, a diferencia de otras áreas de La Picota, no hay restricciones para ingresar alimentos y los detenidos, en su mayoría, tienen acceso a planes complementarios de salud que les permiten salir para asistir a citas médicas.
Los presos en este pabellón, como Name y Calle, suelen ser personas con información valiosa que puede contribuir a esclarecer otros casos de corrupción. Este es el caso de los congresistas capturados, quienes enfrentan cargos por cohecho impropio y peculado por apropiación a favor propio, por lo que su rol como testigos puede ser crucial en otros procesos judiciales.
Historia del “congresito”
Este pabellón ha sido conocido por albergar a figuras políticas de relevancia, sobre todo aquellas que han sido capturadas o condenadas por corrupción. En el pasado, varios imputados por el escándalo de la “parapolítica” terminaron recluidos aquí, lo que dio origen a su apodo. Entre los nombres más conocidos que han estado en este pabellón se encuentran el exgobernador de La Guajira, Juan Francisco “Kiko” Gómez Cerchar, el excongresista Ciro Ramírez, el exsenador Arturo Char, y el empresario Emilio Tapia.
El futuro de Name y Calle
Mientras los congresistas enfrentan el proceso judicial por la recepción de $4.000 millones de pesos para favorecer la agenda del Gobierno Petro, aún queda pendiente la resolución de su situación con respecto a sus curules en el Senado y la Cámara de Representantes. La controversia persiste no solo por los delitos que se les imputan, sino también por las condiciones en las que cumplirán su condena, las cuales siguen siendo un tema de debate en Colombia.
El “congresito” de La Picota sigue siendo un símbolo de las contradicciones en el sistema carcelario del país, donde el poder político parece seguir jugando un papel determinante, incluso tras la reclusión.



