Yvonne Serrano, de 56 años y de origen panameño,fue condenada a cadena perpetua por el asesinato de la joven colombiana Daniela Tabares, ocurrido en noviembre de 2019.
La sentencia, dictada tras cerca de dos meses de juicio fue recibida con alivio por la familia de la víctima, que celebró la decisión como un paso hacia la justicia.
Isabel Tabares, madre de Daniela, expresó su gratitud por la sentencia en una entrevista con Noticias Caracol. “Gracias a Dios se hizo justicia por mi hija. Era lo que estábamos pidiendo, que ella no volviera a ver la luz del sol y se logró. Da un poquito más de paz en el corazón”, afirmó.
La noche del 22 de noviembre de 2019, Daniela Tabares, quien asistió a un evento en un bar organizado por el gimnasio al que ambas mujeres asistían, se ofreció a llevar a Serrano a su casa después de que esta bebiera en exceso. Al día siguiente, Tabares fue encontrada en su automóvil, frente a la casa de Serrano, con un disparo en la cabeza.
Serrano, quien en un primer momento reportó el hallazgo del cuerpo a la policía, fue descubierta manipulando pruebas; lavó la camisa que había usado la noche del crimen y borró las imágenes de la cámara de seguridad de su vivienda.
Durante el juicio, Serrano no mostró arrepentimiento ni quiso hacer declaraciones. Isabel Tabares describió a Serrano como “insensible, sin corazón, sin respeto por la vida de nadie”, y expresó su desdén hacia la actitud de la acusada durante el proceso judicial.
Aunque la defensa de Serrano tiene un plazo de 30 días para apelar la sentencia, la familia de Tabares confía en que la apelación no prosperará y que la decisión final traerá un cierre a este trágico caso.



