En una operación conjunta de alto nivel, autoridades de Colombia y Perú lograron la captura de José Nelson Toro Marín, conocido en el mundo criminal como alias Toro o Paisa. El narcotraficante, quien era buscado con Circular Roja de Interpol por delitos relacionados con el tráfico internacional de drogas, fue ubicado el lunes 14 de abril en una exclusiva mansión del corregimiento de Cerritos, en Pereira (Risaralda), tras un minucioso operativo liderado por la Policía Nacional.
Alias Toro, según informaron las autoridades, era el cabecilla de una organización criminal binacional integrada por colombianos y peruanos. Esta red ilegal se encargaba de transportar cargamentos de droga desde Colombia hacia Perú, para luego enviarlos a destinos europeos, convirtiendo al país vecino en un punto estratégico dentro de una ruta transnacional de narcotráfico.
La captura
La operación que permitió su captura fue el resultado de meses de seguimiento e inteligencia. Drones y vigilancia encubierta permitieron registrar los movimientos del narcotraficante dentro de su lujosa residencia. Las imágenes recolectadas mostraban a Toro en reuniones privadas, desplazamientos en vehículos de alta gama y momentos de esparcimiento en una piscina que hacía parte de la fastuosa propiedad.
Durante el allanamiento, las autoridades incautaron cinco camionetas de marcas como BMW, Mazda y Toyota, que evidenciaban el estilo de vida ostentoso que llevaba mientras dirigía operaciones ilícitas.
El brigadier general Carlos Fernando Triana Beltrán, director de la Policía Nacional de Colombia, destacó la importancia de esta captura en la lucha contra el crimen organizado:
“En el corregimiento de Cerritos, en Pereira, capturamos a José Nelson Toro Marín, alias ‘Toro’, requerido mediante Notificación Roja por las autoridades judiciales de Lima por tráfico de drogas. Esta captura representa un duro golpe al narcotráfico internacional”.
Un enemigo de peso en la región
Alias Toro no era un objetivo menor. Su red criminal no solo movía droga, sino que coordinaba una logística internacional que incluía contactos en varios países latinoamericanos y europeos. Su caída representa un avance en la desarticulación de estructuras narcotraficantes que operan entre Colombia y Perú, con proyección global.
Las autoridades peruanas celebraron la captura como un ejemplo de cooperación efectiva. Gracias a la Notificación Roja de Interpol y al intercambio constante de información, se logró cerrar el cerco sobre uno de los narcotraficantes más buscados en la región.
Captura paralela: el caso de ‘Dollarino’ en Cartagena
El éxito contra alias Toro se suma a otro importante golpe al crimen internacional. El pasado 18 de marzo, la Policía Nacional capturó en Cartagena a Emanuele Gregorini, alias Dollarino, un miembro clave de la mafia italiana. Gregorini era buscado en 196 países y tenía vínculos con las principales organizaciones mafiosas de Italia: Camorra, Cosa Nostra y ‘Ndrangheta.
Ambas capturas reflejan el alcance global del crimen organizado, pero también el poder de la cooperación internacional para enfrentarlo. En palabras del brigadier general Triana, estos operativos “evidencian la capacidad de respuesta de Colombia frente al delito transnacional”.
¿Qué sigue?
Alias Toro será extraditado a Perú, donde enfrentará cargos por tráfico de drogas agravado. Mientras tanto, las autoridades continúan investigando la red de colaboradores que le permitieron mantenerse oculto en el Eje Cafetero.
Su caída es un mensaje claro: el crimen organizado, por sofisticado que sea, no está fuera del alcance de la justicia.



