Caimalito, punto de encuentro del desarrollo férreo del país

En este corregimiento de Pereira, situado a orillas de los ríos Cauca y Risaralda, confluyen los dos proyectos férreos más importantes para el transporte ferroviario y la movilidad de la economía colombiana: el Tren del Pacífico y el Tren del Café. Esta es la historia.

 

Óscar Osorio Ospina

Caimalito es uno de los 12 corregimientos del Municipio de Pereira, el cual se levanta en la confluencia de los ríos Cauca y Risaralda, justo al frente del casco urbano de La Virginia. Es una especie de ciudad lineal, conformada por ocho barrios y construida a lado y lado de la línea del ferrocarril.

El corregimiento, en su conjunto, se extiende a lo largo de 13 hectáreas en donde sobresalen tres veredas: Azufral, La Carbonera y La Paz. Durante la operación del gran Ferrocarril del Cauca, Caimalito tuvo un papel protagónico en el intenso intercambio de mercancía entre los departamentos del Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío. Un papel similar al que en su época jugó el corregimiento de Puerto Caldas en donde funcionó por varias décadas un puerto que servía de punto de embarque del café movilizado por el Ferrocarril de Caldas desde las sementeras del Gran Caldas con destino al puerto de Buenaventura. En ese entonces, la carga de movía principalmente a través del río Cauca.

Pero este puerto comenzó a marchitarse con el auge del Tren del Pacífico que llegaba precisamente hasta Cartago y desde allí se movilizaba la mercancía con destino a Cali y Buenaventura o viceversa. Y el golpe de gracia lo recibió el día que en una manifestación protagoniza por el entonces alcalde Octavio Mejía Marulanda se levantaron los rieles en un punto estratégico dejando sin conexión férrea a Pereira con Manizales. Sin embargo, el Ferrocarril de Caldas siguió operando desde Pereira hasta 1967.

Nuevo puente peatonal en Estación Pereira, al fondo las ruinas del puente ferroviario destruido hace 13 años por una avalancha del río Otún.

En un documento titulado “Redes férreas y patrimonio industrial en la configuración urbano – territorial de Pereira: Ciudad Intermedia del Paisaje Cultural Cafetero”, publicado por la Sociedad de Mejoras de Manizales en el 2021 en el número 44 de la revista “Territorios”, se hace alusión a Caimalito como destino férreo. Indica que después de 1931 y tras la construcción de un puente metálico con una luz de 70 metros que atravesó el río Cauca entre Cartago y La Marina, se determinó que la línea férrea atravesara Puerto Caldas y siguiera el curso del río Cauca hasta llegar a Caimalito en el kilómetro 370. “En Caimalito se construyó el complejo férreo de mayor envergadura de la ciudad, compuesto de estación, bodegas, embarcadero, casa de ingenieros-jefe de estación y siete campamentos de trabajadores férreos, además de variadas obras de arte”, anota el documento.

Hoy este corregimiento está ubicado estratégicamente en un punto de confluencia de los desarrollos viales de Pacífico Tres y la Troncal de Occidente, la Vía al Mar que se abre paso a través de Risaralda y Chocó, la navegabilidad del río Cauca y la puesta en operación de la Zona Franca Internacional que alberga varias empresas con capital extranjero.

En el presente, la conexión entre el Valle del Cauca y Antioquia, está interrumpida por la pérdida del puente del ferrocarril, en el sitio conocido como Estación Pereira, donde el río Otún tributa sus aguas al río Cauca, debido a una creciente del Otún el 26 de octubre del 2012. La caída de este puente no solo dejó sin servicio la banca del ferrocarril, sino que interrumpió el paso de personas entre Estación Pereira y Caimalito. Durante el mandato del gobernador Carlos Alberto Botero se gestionaron los recursos para la construcción de un puente peatonal de 100 metros de luz y 1.5 metros de ancho. La obra fue entregada al servicio de la comunidad en febrero del 2017 por el entonces gobernador Sigifredo Salazar, pero el paso ferroviario sigue interrumpido.

El presente

Ahora el corregimiento de Caimalito está de nuevo de moda, por cuanto está camino de convertirse en el punto de encuentro de los dos desarrollos férreos más importantes para el país: el Tren del Pacífico y el Tren del Café.

En materia ferroviaria, el gobierno del Presidente Petro tiene cinco prioridades: el trayecto Yumbo-Caimalito, el Tren Interoceánico en Chocó, el tren entre Villavicencio y Puerto Gaitán en Meta; el tren entre Buenaventura y Palmira en Valle del Cauca; y el tren que unirá Bogotá con el Corredor Férreo Central, que requieren una inversión de $192 billones. Y según el anuncio hecho a través del Ministerio del Transporte, en diciembre de 2025 se licitará por $1.1 billones la rehabilitación de la conexión férrea entre Yumbo en el Valle y Caimalito en Risaralda, en el marco del Tren del Pacífico.

El gerente de la RAP del Eje Cafetero, Humberto Tobón, señaló que como del trayecto Yumbo–Zarzal–Cartago–Caimalito deja por fuera el Quindío, algunos voceros de ese departamento expresaron su inconformidad, ante lo cual el Mintransporte explicó que se están realizando los estudios financieros para incluir el tramo Zarzal – Armenia.

A su vez, el pasado 24 de julio Risaralda anunció su adhesión a uno de los proyectos logísticos más ambiciosos del país, como lo es el Tren del Café, en el cual están empeñados las Gobernaciones de Antioquia, Caldas y Risaralda.

El 24 de julio de 2025, Medellín fue escenario de una reunión histórica entre los gobernadores de estos tres departamentos, en la que se consolidó uno de los proyectos logísticos más ambiciosos del país: el Tren del Café, iniciativa articulará la región con los puertos del Caribe y el Pacífico, integrando Antioquia, Caldas y Risaralda a los corredores logísticos nacionales, reduciendo costos y potenciando la competitividad.

El Gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, indicó que la vocación del proyecto será el transporte de carga, conectando centros logísticos con terminales marítimas, pero también operará servicio de pasajeros, mejorando la movilidad interdepartamental. Con 237.7 kilómetros de vía férrea (99 en Antioquia, 107 en Caldas y 32 en Risaralda), se consolidará como eje articulador. Su desarrollo se divide en dos unidades funcionales: la etapa 1, ya en estructuración avanzada, conectará Primavera (límite Caldas-Antioquia) con el kilómetro 41 (Caldas) e implica una inversión de $17. 940 millones en estudios técnicos. La 2, actualmente en fase de caracterización, extenderá la red desde el kilómetro 41 hasta Caimalito (La Virginia, Risaralda), recuperando tramos férreos existentes.

Su importancia

Lo importante de estos desarrollos, que tienen como punto de encuentro a Caimalito, es que se abre la posibilidad de que haya una conexión ferroviaria sin interrupciones entre los dos mares a través del Valle del Cauca, el Eje cafetero y Antioquia.

“El efecto será altamente positivo para el desarrollo logístico que se está dando en Risaralda entre el corregimiento de Cerritos y La Virginia y el que se está planeando en Caldas a través del Corredor Logístico Agroindustrial de Occidente. La conectividad de los trenes del Pacífico y del Café, no sólo permitirá que los centros logísticos de la región puedan llegar con su mercancía directamente a los puertos de Buenaventura y Antioquia, sino también transportar pasajeros, lo que le daría una gran dinámica a este modo de transporte y mejor viabilidad financiera”, apuntó el director de la RAP Eje Cafetero, Humberto Tobón.

 

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