En un importante golpe contra el crimen organizado, las autoridades colombianas anunciaron la captura de alias Búcaro, presunto jefe financiero del grupo delincuencial trasnacional Tren de Aragua. El sujeto fue detenido en Cúcuta, capital de Norte de Santander, donde, pese a encontrarse bajo detención domiciliaria por porte ilegal de armas, continuaba presuntamente operando para la estructura criminal.
Según información suministrada por la Policía Metropolitana de Cúcuta, alias Búcaro era responsable de coordinar extorsiones que exigían pagos mensuales de entre 10 y 20 millones de pesos a comerciantes, ganaderos y ciudadanos del común. Además, se le atribuyen actos de desplazamiento forzado, homicidios selectivos y ataques armados contra locales comerciales, especialmente en los barrios Colinas del Tunal y Seis de Reyes.
“El capturado dinamizaba acciones de intimidación con el objetivo de presionar pagos extorsivos. Incluso ordenaba disparos contra fachadas de establecimientos como mecanismo de amenaza directa”, explicó el coronel Edgar Andrés Correa Tobón, subcomandante de la Policía Metropolitana de Cúcuta.
Pese a su medida de detención domiciliaria por delitos relacionados con armas de fuego, las autoridades determinaron que Búcaro seguía vinculado a actividades ilícitas. También se le relaciona con un homicidio ocurrido en 2023 en la ciudad de Cúcuta.
La detención se efectuó en el marco de la estrategia Unidos Avanzamos por Cúcuta, un Territorio Seguro, que busca combatir las redes criminales que afectan la seguridad regional. Posteriormente, alias Búcaro fue trasladado a la URI de la Fiscalía y se le dictó medida de aseguramiento en centro penitenciario.
Esta acción se suma a la reciente captura de otro presunto aliado del Tren de Aragua, Luis Albert Cambindo, conocido como alias Chocó o Ñato, quien fue detenido en una operación conjunta entre la Policía Nacional, la Fiscalía y agencias estadounidenses. Cambindo es señalado como un extraditable, vinculado al tráfico masivo de drogas hacia Estados Unidos y Europa, usando su experiencia como extrabajador aeroportuario para construir una red sofisticada de narcotráfico.
Ambas capturas representan avances claves en el desmantelamiento del Tren de Aragua, una organización criminal que se ha consolidado como una de las más peligrosas de América Latina, con operaciones que cruzan fronteras y afectan directamente la seguridad nacional.



