El ruido en torno a una potencial crisis en la expedición de pasaportes en Colombia ha generado una notable preocupación en el país.
La causa de esta alarma radica en la próxima finalización del contrato con la empresa Thomas Greg & Sons, el próximo 2 de octubre.
Ante la posibilidad de que esta situación provoque retrasos significativos en la entrega de pasaportes, el Gobierno colombiano ha activado un plan de choque para enfrentar los posibles problemas que se avecinan.
En una medida destinada a mitigar los efectos de esta situación, el canciller Luis Gilberto Murillo lideró personalmente una serie de acciones en Bogotá.
La intervención del canciller incluyó una serie de reuniones y coordinaciones con diferentes entidades gubernamentales y la empresa encargada, para asegurar una transición sin contratiempos y garantizar que el proceso de expedición de pasaportes continúe de manera eficiente.
El Gobierno ha implementado varias estrategias para enfrentar esta crisis inminente. Entre ellas se destacan la aceleración en el procesamiento de solicitudes pendientes y la habilitación de canales adicionales para la atención de los ciudadanos.
Asimismo, se está trabajando en la renegociación de contratos y en la búsqueda de soluciones alternativas para asegurar que la emisión de pasaportes no se vea interrumpida.
Cabe recordar que a la Procuraduría General de la Nación le preocupa que no se sabe cuál es la empresa que desde el 3 de octubre imprimirá temporalmente los pasaportes en el país. De hecho, la procuradora general, Margarita Cabello, ya ha hecho un llamado a que se atienda la situación, considerando, además, las quejas que ha presentado la ciudadanía en torno a dificultades en el trámite del documento.
Mientras tanto, los ciudadanos colombianos son instados a mantenerse informados sobre los procedimientos y a utilizar los canales oficiales para realizar sus trámites de pasaporte.



